Salmo 27: orando con los Salmos

Me acuerdo de cuando era niña en Brasil.  Había días en que las tormentas tropicales causaban una parada eléctrica durante la noche.  Con eso nos vimos en la oscuridad y a la vez oyendo que llovía a cántaros afuera.  La clave era encontrar las velas.   Eran momentos de mucho miedo, en especial mientras teníamos que ir por velas, tropezando en muebles o juguetes por el suelo.  Solamente era posible ver algo cuando los relámpagos cruzaban el cielo haciendo todo iluminado, aunque solamente por una fracción de minuto.

La luz es un tema muy tocado en la Biblia:  Dios es luz, Jesús es la luz del mundo, nosotros somos luz cuando le tenemos a él en nuestro corazón.  David conocía esta característica de Dios y le alaba por ello en este Salmo.  El estar en Su presencia, le traía gozo y seguridad.  Sabía que disfrutando de la cercanía a Dios y de su luz, si le iluminaria el camino delante de él.

Oremos para que la luz de Dios pueda iluminar nuestra vida, nuestro corazón y nuestro camino.  Que nos acerquemos más y más de la luz, para vislumbrar nuestra condición, para ver rincones de nuestra vida que necesitan limpieza.  Oremos que la luz nos pueda mostrar pecados escondidos para que los confesemos.  Oremos para que tengamos dirección, disciplina y fuerza para buscar y permanecer cerca de Dios.

Puedes leer este salmo: https://www.biblegateway.com/passage/?search=Salmos+27&version=BLP

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Salmo 26: orando con los Salmos

Malcolm Muggeridge escribió: «Hoy se habla mucho de descubrir una identidad, como si fuera algo que pueda buscarse, semejante a ganar la lotería; y después, una vez encontrada, acapararla y atesorarla. En realidad, […] cuanto más se gasta, más se enriquece uno. Por eso, la Madre Teresa, al ocultarse, descubre quién es. Nunca conocí a nadie más memorable».

Me parece que David se había escondido en el Señor, y buscaba conocer el corazón del Padre.  A la vez tenía plena seguridad en afirmar su condición de rectitud delante de Dios.  ¿Era perfecto?  Seguramente que no, pero su relación con Dios condicionaba sus acciones. David tenía el denuedo de afirmar su justicia delante del Padre y pide Su bendición.

Evaluemos nuestra vida.  Si no nos gusta lo que vemos en ella, hoy es el día idóneo de dar un giro de 180 grados.  No tienes que continuar viviendo los mismos errores.  Pide al Señor que te ayude a cambiar.  Pide que te puedas encontrar delante de Dios como David, con transparencia, pidiendo justicias y libramiento.  En primer lugar, pide una vida recta a través de la sangre de Jesús.  Recibe su perdón y limpieza. Disfruta de esta condición y pide dirección y libramiento.

Puedes leer este Salmo:  https://www.biblegateway.com/passage/?search=Salmos+26&version=BLP

En el Señor confío, jamás dudaré.

Salmo 26:1

Salmo 25: orando con los Salmos

“A veces sucede así en la vida: cuando son los caballos los que han trabajado, es el cochero el que recibe la propina.” (Daphne du Maurier).  Me hizo mucha gracia leer esto, pero estuve pensando que he tenido esta impresión alguna vez.  Los que hacen lo correcto no reciben lo justo.  O a veces, los que cometen errores acaban no pagando por ellos.  Debemos siempre mantener en mente que solo vemos lo que está delante de nuestros ojos, no vemos las muchas batallas que cada cual está trabando.  La justicia existe.

David tuvo que vivir con muchas consecuencias de su pecado.  En todo, él encuentra la confianza de ir delante de Dios y pedir que no se acuerde de los pecados de su juventud.  Él habla de los que le persiguen, teniendo la seguridad que el Señor le librará. Lo que queda muy claro es que él ha aprendido su lección y pide dirección afirmando que Dios así lo hará para los que guardan la alianza con Dios.

Evaluemos nuestras vidas.  ¿Estamos viviendo con algunas consecuencias de nuestros pecados?  Pidamos misericordia.  ¿Tenemos miedo del futuro por lo que hemos hecho en el pasado?  Pidamos misericordia.  Por encima entretanto, piensa en tu presente y futuro inmediato, pidiendo a Dios que te muestre su camino y que no seas confundida. Confía en nuestro Dios, pues el cumple su pacto con nosotras, cuando le hemos entregado nuestra vida.

Puedes leer este Salmo:  https://www.biblegateway.com/passage/?search=Salmos+25&version=BLP

Salmo 24: orando con los Salmos

Día 19: Salmo 24 (online ⬇)

Si te fijas de la Historia, te darás cuenta de las muchas excentricidades en la vida de algunos hombres de poder.  En especial, en la realeza, ha habido muchas costumbres extrañas, dependiendo de las preferencias de cada rey.  Algunos castigaban de muerte a aquél que entrara en su presencia sin ser llamado.  Este fue el caso de la historia de la Reina Ester, que arriscó su vida por entrar en la presencia del Rey y poner en marcha un plan para salvar el pueblo de Israel.  Hay muchos otros ejemplos en la Biblia y en otros libros históricos. 

En el Salmo de hoy se habla sobre adentrar en la presencia del Rey. Es una gran celebración sobre el gran privilegio de hacerlo.  Con la victoria de Jesús en la cruz, el velo del templo se rasgó.  Antes, había todo un ritual de los sacerdotes del pueblo de Israel.  Solamente unos pocos podían adentrar en la presencia de Dios.  Cuando se rasga el velo del templo, un mensaje nos es enviado por Dios.  Ahora podemos entrar en la presencia de Dios a través del sacrificio de Jesús. En muchas ocasiones, no apreciamos el gran beneficio de que Dios nos invite a estar en su presencia.  El Salmista reconoció este hecho y lo celebró a través de este Salmo.

Hoy, celebremos a nuestro Rey.  Nuestro Rey ha tenido la victoria sobre el pecado y la muerte eterna. Piensa en la gran oportunidad que tienes de venir delante del trono de Dios y hablar con Él.  Además, diferentemente de otros Reyes, Él nos llama, nos quiere en Su presencia y nos ama. No hay nada en tu vida que Él desconozca:  tus pecados, tus debilidades, tus limitaciones.  Dios, aun sabiéndolo todo, te quiere a ti en Su presencia.  Te quiere hablar y contestar.   Hoy, visualiza el adentrar en su presencia, y háblale de todo que llevas en tu corazón.  Él está interesado en lo que tienes que decir.

Puedes leer este Salmo online:  https://www.biblegateway.com/passage/?search=Salmos+24&version=BLP

¿Quién podrá subir al monte del Señor?  ¿Quién podrá permanecer en su santa morada? El de manos honradas y corazón limpio… — Salmo 24:3-4

Salmo 23: orando con los Salmos

Día 18: Salmo 23 (online ⬇)

Las ovejas son animalitos muy tiernos y bonitos.  Me encanta ver cuando corretean de un lado a otro como rebaño, siguiendo al pastor.  Son muy vulnerables, no huelen en agua y pueden morir de sed aún al lado de un arroyo.  Si se caen y se voltean patas arriba necesitan la ayuda del pastor para ponerse de pie de nuevo. Se pierden fácilmente si el pastor no está atento.  Le necesitan para todo.

No es de sorprendernos que Dios nos compara a las ovejas.  Estamos perdidas sin nuestro pastor.  Con Él, entretanto, estamos cuidadas, alimentadas, y si nos perdemos momentáneamente, va en pos de nosotras.  Sus ojos están sobre nosotras pues conoce nuestras limitaciones.  Es su deseo cuidarnos dándonos descanso en pastos verdes y aguas frescas.  Aun cuando el camino es peligroso y oscuro, confiamos en el Pastor que es fuerte y poderoso, y nos dirige en cada momento.

Hoy, toma descanso en los brazos del Pastor que te cuida.  Puedes que ni siquiera tengas palabras para describir lo que sientes en estos momentos.  No hace falta explicarle, sus ojos están siempre sobre ti y conoce tu condición.  Toma aliento en Sus brazos y descansa.  Llora y suspira por tiempos mejores.  El Pastor “oirá” y “entenderá” tus lágrimas y moverá cielos y tierra en tu favor.  “Yo soy el buen pastor: el buen pastor su vida da por las ovejas”.

Puedes leer este Salmo:  https://www.biblegateway.com/passage/?search=Salmos+23&version=BLP

Salmo 22: orando con los Salmos

Día 17: Salmo 22 (online ⬇)

Es bastante probable que entre las lectoras de este texto estén muchas que pasan por circunstancias críticas ahora mismo.  Estás abrumada por el dolor, con puertas cerradas, incierta del porvenir.  Cuando en estas situaciones, los días pasan llenos de preocupaciones y las noches se hacen largas con los miedos y remordimientos.  No estamos solas, pues la ansiedad y la depresión son los males de este siglo. Son mucho más comunes de lo que imaginamos.

Dios conoce las circunstancias de este mundo en primera persona.  Dios se hizo hombre y habitó entre nosotros.  Este Salmo es profético sobre la muerte humillante de Jesús, pero también es profético con relación a Su victoria cuando toda rodilla se doblará para reconocerle como Señor.  En este Salmo tan realista encontramos esperanza pues la victoria de Jesús nos garantiza nuestra propia victoria sobre la problemática que afrontemos en este mundo.  Ya la tenemos, y es cuestión de tiempo para que se manifieste.

Basadas y fundamentadas en esta verdad, oremos por las dinámicas que nos sobrecogen en este momento.  Ora por la situación en pauta, ya agradeciéndole a Dios por la salida provista, en Sus tiempos que son diferentes a los nuestros, con confianza en el que ha garantizado la victoria en la cruz del Calvario.

Puedes leer este Salmo: https://www.biblegateway.com/passage/?search=Salmos+22&version=RVR1960

Salmo 21: orando con los Salmos

Día 16: Salmo 21 (online ⬇)

Hoy en día se difunde muchas líneas de pensamientos fundamentadas en uno mismo: lo que puedo hacer, el tener pensamientos positivos, lo puedo todo si lo deseo con intensidad, “tú puedes”, y muchos otros.  Es una línea de pensamiento que nos lleva a depender de nuestros propios recursos, no considerando que somos humanos, con altos y bajos y con necesidades que lo material no lo puede suplir.  Incluso en el mundo cristiano, se prolifera la teología de la prosperidad, en la que lo que quiero, lo tengo.  Dios pasa a estar a nuestras órdenes, y no lo contrario y correcto.

Al empezar a leer el Salmo 21, es posible que podamos estar en esta línea de pensamiento pues David dice que Dios le concede lo que su corazón desea.  Allí está la clave: ¿qué desea su corazón?  La Biblia se refiere a David como “un hombre según el corazón de Dios”.  Él ha conocido a Dios de una manera muy íntima por las muchas experiencias que ha tenido en su vida.  Él Le acredita constantemente a Dios su status, sus libramientos, y sus victorias.  Él era un amigo de Dios y le traía satisfacción agradarle, tanto que sus deseos se alineaban con la voluntad perfecta de Dios.

A esto somos llamados: estar tan cerca de Dios que nuestros deseos se alineen con los suyos, y ya pediremos lo que Le agrada a Él para nuestras vidas.  En esto tenemos seguridad: que se pedimos conforme su voluntad, nos contestará positivamente.  Hoy, pídele a Dios que puedas acercarte a Él de esta forma.  Empieza a pedir posicionándote desde la perspectiva de Dios.  Pide y confía pues es Su voluntad darnos lo mejor, lo que tiene en Su corazón para nosotras. 

Puedes leer este Salmo:  https://www.biblegateway.com/passage/?search=Salmos+21&version=BLP

Salmo 20: orando con los Salmos

Día 15: Salmo 20 (online ⬇)

Uno de mis pasatiempos es hacer tarjetas de felicitaciones.  Siempre estoy buscando sentimientos que expresen mis sinceros deseos a las personas que las recibirán. Me gustan que sean deseos personales, que hablen al corazón de manera muy específica.  Sé lo emocionante que es recibir mensajes de amigos en fechas especiales, y ver que esta persona ha pensado en mí de manera tan individual y personal.

Veo a este Salmo como uno de bendición de sinceros deseos.  Son deseos de bendición, de prosperidad, de ver a Dios trabajando en su vida y le dando victoria en todo lo que emprende.  Es un Salmo que nos llena de esperanza y buenos sentimientos.  Al contrario de lo que vemos en este mundo, muchos deseos basados en la fuerza de voluntad y el trabajo arduo, estos son deseos fundamentados en las promesas de Dios y dependientes de Su obra en nuestras vidas.  Son deseos llenos de fe en Él, quién da la victoria. 

Hoy, ora por ti y por otras personas, pidiendo bendiciones de un camino lleno de victorias y de puertas abiertas.   Pide que eso se pueda concretizar, no dependiendo de lo que eres capaz, sino de lo que Dios puede hacer.  Tu oración se llenará de fe y tu corazón desarrollará un estado de alabanza continua, pues tú sabes quién es el dador de todo y que merece toda la gloria.

Puedes leer este Salmo:  https://www.biblegateway.com/passage/?search=Salmos+20&version=BLP

Salmo 19: orando con los Salmos

Día 14: Salmo 19 (online ⬇)

Vivimos en Asturias por varios años.  Los veranos son diferentes.  Allí nunca sales por la tarde sin un abrigo.  El día puede haber sido caluroso, pero por las tardes la brisa desde el océano es fresca y uno tiene que abrigarse.  Cuando te acostumbras a ello es algo que esperas con anticipación:  refrescarte después de un día de sol y playa.  Yo me acuerdo estar con mis bebés, mis dos hijas nacieron allí, y pasear por el muro de la playa, y sentir esta brisa fresquita y disfrutar tanto de ella.

Así como la brisa que no vemos y disfrutamos de sus efectos, no vemos a Dios, pero disfrutamos de Su Creación, obra de su maravillosa imaginación y su poder.  Es imposible estar delante de un cielo lleno de estrellas, o mediante el vasto océano y no pensar que hay que haber un poder que lo ha creado.  La Creación exclama que Dios es grande, poderoso y amoroso para con nosotros.  Así es el Salmo 19 (18 en algunas traducciones), una celebración de estos pensamientos.  Verlo y celebrarlo Le exalta a Dios en nuestras vidas y nos ayuda a permanecer en humildad.

Hoy, celebra al Señor.  Lee este Salmo, trayendo a memorias tus propias experiencias disfrutando de la naturaleza que Él ha creado para ti y para mí.  Qué cuidado tiene él por nosotros.  Busca tu propio lugar, dentro de la humildad, para dirigirte al Creador que a la vez es Padre.  Gran privilegio tenemos de ser llamados hijos de Dios.  Únete a David buscando llenar tu corazón de esta verdad y meditar en ella.

Puedes leer este Salmo:  https://www.biblegateway.com/passage/?search=Salmos+19&version=BLP

Salmo 18: orando con los Salmos

Día 13: Salmo 18 (online ⬇)

“De bien nacido es ser agradecido”.  Este es un refrán español que nos recuerda cómo es importante la gratitud, y que se debe reconocer a los que nos ayudan.  Yo me pongo a pensar cuantas veces me he olvidado de dar gracias a Dios por lo que ha hecho en mi vida:  lo que me ha dado, y lo que me ha dejado de dar por mi propio bien, por su libramiento en momentos dados y por mostrarme el camino cuando he estado perdida.

Admiro mucho al Rey David.  Él acaba de tener una gran vitoria y podría llenarse de si mismo, recibiendo la gloria por el logro. Al contrario, el Rey David escribe esta preciosa poesía celebrando todo lo que ha hecho Dios.  Él menciona con detalles las obras de Su mano, Sus libramientos, Sus cuidados tan específicos en circunstancias muy variadas.  Es un gran ejemplo para todas nosotras.

Hoy, os invito a enumerar las grandes bendiciones del Señor.  Saquemos, por un momento, los ojos de nuestras dificultades.  Si necesitas ayuda, utiliza el propio Salmo de David y sustituye lo que escribe él, con tus propias experiencias.  Es un ejercicio que te bendecirá mucho.  Dale gracias a Dios por todo lo que es y lo que hace.  Al final de este tiempo de gran celebración, tu corazón estará lleno de paz, gozo y confianza.  El Dios que te ha bendecido hasta ahora no ha cambiado y cuidará de todos los detalles de tu vida ahora mismo.

Puedes leer este Salmo online:  https://www.biblegateway.com/passage/?search=Salmos+18&version=BLP