JUNIO: un mes de mucho crecimiento

Tenemos algo maravilloso planeado para todas las nuestras seguidoras de Mujeres que Oran y Dulce Fragancia.

Os invitamos a seguir el Instagram e Facebook de Mujeres que Oran.

Nuestro tema este mes es GUIÑOS DEL CIELO:

¿Que dice la Biblia sobre la vida después de la muerte?

¿Cómo será el cielo?

¿Existe el infierno?

¿Cómo puedo saber si estaré en el cielo?

Y muchas otras preguntas …

Nuestro programa:

  1. A cada día un versículo acompañados por unos pensamientos para reflexión y oración
  2. Todos los martes por la mañana ofrecemos una revisión y estudios referentes al asunto
  3. Os invitamos a apuntar vuestras preguntas para que nos veamos los jueves por la tarde por Zoom para preguntar, contestar, charlar y orar.

SI QUIERES PARTICIPAR DE LAS REUNIONES POR ZOOM – LOS JUEVES DE JUNIO – HAY QUE INSCRIBIRSE: AQUI

Animémonos las unas a las otras durante este mes.

EQUIPE DULCE FRAGANCIA Y MUJERES QUE ORAN

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Promesa 10: Juan 14:2 (la eternidad)

En estos meses, mientras hemos enfrentado la pandemia del Coronavirus, esta promesa estuvo en mi mente continuadamente. No podía dejar de pensar en como el mundo está en una carrera hacia a un futuro incierto.

La promesa que de Cristo nos está preparando un lugar es verdadera, no llegaremos allí hasta que Él venga a buscar su iglesia, pero cuando aceptamos vivir por Él, nos llena de paz y seguridad a través de Su Espíritu Santo. He estado estudiando mucho a cerca de nuestro futuro eterno. Las profecías cumplidas y por cumplir son fantásticas y nos dan mucha esperanza y gozo.

Hoy, pasemos un tiempo reflexionando a cerca de el maravilloso futuro que Dios tiene para nosotros, los que seguimos y vivimos por Cristo. Infelizmente el reverso también es real, los que no Le siguen también tienen un futuro prometido. Jesús ha hablado más del infierno de que del cielo.

Hoy es momento de decidir seguirle y garantizarte un futuro glorioso con Cristo. Puedes orar así:

Jesús, ven a vivir en mi vida. Te doy me corazón. Me arrepiento de mi pecado, y te pido que pueda vivir en victoria de hoy adelante. Toma mi vida. En tu nombre, Amén.

O puedes agradecerle por su maravillosa promesa, en caso que ya le conozca.

Gracias, Señor por el futuro maravilloso que tienes preparado para mí. Ayúdame a mantener esta preciosa promesa en mi mente, en especial, en estos momentos difíciles que estamos viviendo. En el nombre de Jesús. Amén.

Mara