Promesa 19: Salmo 84:11-12 (beneficios)

A algunos puede parecer vivir por segundos intereses. Es posible pensar así si pensamos a niveles humanos. La verdad es que el que conoce a Cristo QUIERE andar en integridad, no lo hace por interés, sino para agradar a su Señor. Y este Señor tan generoso, nos colma de privilegios, de favores y beneficios. Es un resultado de una vida de integridad.

Hoy, evaluemos nuestra vida a luz de este versículo. Evaluemos cuán íntegros somos en nuestros caminos. Eso no quiere decir que no habrán problemas, pero el Señor estará a nuestro lado mostrando su favor a cada instante.

Señor, ayúdame en vivir en integridad para honrarte. Quiero vivir confiado en ti y que tu favor me acompañe. Ayúdame a actuar de manera íntegra aún cuando sea atacada, quiero experimentar tu generosidad en los beneficios que prometes a tus hijos. En nombre de Jesús.

Mara

Promesa 18: Jeremías 33:3 (conocimiento)

¿Ya has leído algún texto de la Biblia por una, dos o más veces, y a cada vez aprendes algo nuevo?

El Señor nos promete ir revelando los secretos de su Palabra mientras lo vamos necesitando. Hay verdades absolutas que solo podremos conocer y entender en momentos dados. Esta es la belleza de este libro, que es la carta de amor de Dios hacia nosotros. Es un Libro Vivo.

Hoy, el Señor nos promete revelar nuevas verdades, a cada día podemos aprender. Clamemos al Señor y pidamos conocimiento y sabiduría para el momento en que vivimos hoy. Él quiere mostrarnos quién es Él en verdad. De esta manera, podremos alabarte con puro conocimiento.

Señor, te necesito hoy. Quiero conocer estos secretos ocultos. Dame un corazón humilde y expectante a cada día para que pueda conocer las verdades que quieres enseñarme. Hoy necesito sabiduría y conocimiento para (la situación que estés viviendo). Dame conocimiento de estas grandes y ocultas cosas que no conozco. Quiero alabarte por lo que Tú es en verdad. En tu nombre, Jesús.

Mara

Promesa 17: Jeremías 29:11 (planes buenos)

Podemos confiar en el carácter de Dios. Una de sus facetas es su fidelidad, su buenos deseos para nosotras, sus pensamientos de paz a nuestro respecto.

Hoy confiemos en este versículo, sabiendo que lo que Dios planea para cada una de nosotras es maravilloso. Entreguemos nuestro presente y futuro en sus manos.

Señor, gracias por los planes preciosos llenos de paz y amor que tienes para mí. Quiero entregarte mis caminos, presente y futuro, confiada que estoy en las mejores manos.

Promesa 16: Josué 21:45 (fidelidad)

PROMESAS DE DIOS

Publicación de VENGA TU REINO

Por Arnold Enns

Según algunas estimaciones, hay alrededor de 5,000 promesas de Dios en la Biblia. Nuestro Dios es un Dios que hace promesas y cuando las hace, las cumple. Dios hizo promesas a todos los principales líderes de la Biblia, como Abraham, Isaac, Jacob, David, Daniel y Pablo.

“Dios no es un hombre, por lo tanto, no miente. Él no es humano, por lo tanto, no cambia de parecer. ¿Alguna vez prometió sin cumplir?” Números 23:19

Puedes basar tu vida en una variedad de factores diferentes, desde tu propia inteligencia, estudios, hasta tu propio talento y experiencia. Pero también puedes elegir basar tu vida en las promesas de Dios. He aquí algunas de las promesas importantes de Dios.

No estaré Solo: Al encontrarnos frente a diversas adversidades debemos recordar lo que dice Isaias 43:2 “Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán.” Esto me da seguridad y confianza que no estoy solo.

Viviré muchos Años: En Proverbios 3:2-3 dice: “¡Nunca permitas que la lealtad ni la bondad te abandonen! Si así lo haces, vivirás muchos años, y tu vida te dará satisfacción”. Hay una correlación directa en vivir una vida de respeto hacia los demás y la promesa de vivir muchos años con satisfacción, pues habrá paz por todas partes.

Cosecharé Bendición: En Gálatas 6:9 dice “Así que no nos cansemos de hacer el bien. A su debido tiempo, cosecharemos numerosas bendiciones si no nos damos por vencidos”. Esta promesa nos asegura que si trabajamos diligentemente y no nos damos por vencidos Dios promete bendiciones para mi vida.

Tendré Descanso y Paz: Esto es lo que menos encontramos en el mundo moderno en que vivimos y por ello Jesus enfatizo esta promesa en Mateo 11.28 “Vengan a mí todos los que están cansados y llevan cargas pesadas, y yo les daré descanso”.

Tendré vida después de la Muerte: Posiblemente una de las más poderosas promesas es que hay vida después de la muerte porque Jesus dice en Juan 14.2-3 “Voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis”.

CONCEPTO IMPORTANTE

Dios es un Dios de pactos y promesas y lo más importante es que El cumple. Josue lo experimento diciendo en Josue 21:45 “Ni una sola de todas las buenas promesas que el Señor le había hecho a la familia de Israel quedó sin cumplirse; todo lo que él había dicho se hizo realidad”.

Todas las promesas de Dios, sin embargo, vienen con una premisa. Es decir, Dios no reparte regalos a todos por igual a diestra y siniestra. El provee promesas a quienes creen, son obedientes, y viven bajo sus principios.

Si Dios lo cumplido con todos los personajes de la Biblia puedo tener total certeza que también lo hará conmigo y con toda mi descendencia. Es por ello que debo de basar mi vida en las promesas de Dios.

MOTIVO DE ORACION

Señor Jesus hoy vengo delante de ti agradecido porque me has dado tantas promesas. Hoy decido basar mi vida en las promesas eternas de tu palabra. Perdóname por centrarme en mi mismo y no en Tu palabra y tus promesas. Hoy me aferro a tus promesas.

Promesa 15: Isaías 25:1 (esperanza y provisión en la espera)

Hoy leemos un texto de Nuestro Pan Diario

Desde que tuvo cáncer hace varios años, Ruth no ha podido comer, beber ni tragar bien. También ha perdido gran parte de su fuerza física; y numerosas cirugías y tratamientos la han dejado solo una sombra de lo que solía ser.

No obstante, Ruth todavía puede alabar a Dios; su fe sigue fuerte, y su gozo es contagioso. Se apoya en Dios todos los días y se aferra a la esperanza de que, un día, se recuperará completamente. Ora por sanarse, y confía en que Dios le responderá… tarde o temprano. ¡Qué fe tan asombrosa!

Ruth explica que lo que mantiene fuerte su fe es la seguridad de que Dios no solo cumplirá su promesa a su tiempo, sino que también la sostiene hasta que llegue ese momento. Es la misma esperanza que tenía el pueblo de Dios en que Él completaría sus planes (Isaías 25:1), lo libraría de sus enemigos (v. 2), secaría sus lágrimas y «[destruiría] a la muerte para siempre» (v. 8). Mientras tanto, era su fortaleza y refugio (v. 4). Los consoló en sus dificultades, les dio fuerzas para resistir y les aseguró que estaba con ellos.

Esta es la doble promesa que tenemos: la esperanza de ser un día liberados y la provisión de consuelo, fortaleza y refugio a lo largo de nuestras vidas.

De:  Leslie Koh

Promesa 14: Lucas 1:50 (bendición sobre generaciones venideras)

Nunca cesemos de orar por nuestros hijos, nietos, bisnietos y todas las siguientes generaciones hasta que Cristo venga por su iglesia.

El Señor nos ha muchas promesas sobre las generaciones posteriores al justo. Podemos confiar que Dios es fiel y lo hará. Puede que hoy no lo puedas ver, pero mira con los ojos de la fe, confiadas en lo que Dios ha dicho:

Poderosa en la tierra será su descendencia; la generación de los rectos será bendita.

Salmo 112:2

Proclamemos con nuestras palabras, vivamos por fe y no por vistas. Hoy, nuestros hijos pueden estar perdidos, pero fiel es Dios para salvarles por amor a Su Palabra. Continúa firme, orando por todos que vendrán después de ti, vive una vida piadosa, sé ejemplo y espera. Dios salvará a tus hijos, y tu descendencia será bendita.

Señor, oro por mis hijos. Que te conozcan como Salvador y Padre. Que puedan amarte y servirte hasta que tú vengas. Que tu bendición pueda estar con mi familia. Guárdanos de los ataques de nuestro enemigo que anda como una león devorador. Sabemos que él viene a matar, robar y destruir. Nosotros proclamamos palabras de vida, restitución y edificación. De ti viene todo lo que es bueno y clamamos por tus beneficios sobre mi familia presente y descendientes. En tu nombre oro, Jesús.

Mara

Promesa 13: Génesis 50:20 (vindicación)

Acabo de hacer un curso en que estudiamos la vida de José de Egipto. Es una historia fascinante con muchos altos y bajos. Él pasó por momentos muy difíciles, donde su fe fue probada. Él se mantuvo fiel al Señor en su fe y carácter.

Los caminos del Señor son superiores a los nuestros y muchos de ellos, no los podemos entender en momentos dados. Sin embargo, la vindicación de las causas injustas es patente en la vida del cristiano fiel. Puede ser que estemos atribulados por lo que nos han hecho. Hay momentos de mucho dolor. El Señor ve todo y ama la justicia, pues es su esencia. En tiempo oportuno, vindicará tu causa.

Tú has defendido, oh Señor, la causa de mi alma, tú has redimido mi vida.

Lamentaciones 3:58

Señor, ayúdame a esperar en ti con paciencia. Mientras espero, quiero tener fe y mantener un carácter íntegro, como José. No puedo hacerlo sola, te necesito. Toma mi causa en tus manos, manifiesta tu justicia. En el nombre de Jesús. Amén.

Mara

Promesa 11: 2 Corintios 9:6-8 (recompensas)

Para mejor entender este versículo, tenemos que leer un poco el contexto:

Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará.

Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.

Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra;

2 Corintios 9:6-8

El Señor es siempre fiel. Un gran líder cristiano, pastor de la iglesia dónde conocí a Cristo, decía que el ordenador (la calculadora) de Dios está rota. Eso se explica con el hecho de que damos pero recibimos muchos más.

El dar de nuestros bolsillos es muy respectable y necesario, pero podemos dar también de nuestro tiempo, de nuestra amistad, de nuestra sabiduría, de todos nuestros recursos.

Dios nos promete recompensarnos con creces. Podemos comprobarlo en este otro versículo:

Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir.

Lucas 6:38

Lo que tenemos que vigilar en nuestro corazón es que lo hagamos de corazón y con alegría. Cuando esto es una realidad, podrás comprobar la generosidad de Dios pues recibiremos muchos más de lo que damos.

Señor, ayúdame a ser generosa con todos mis recursos. Que yo pueda buscar maneras para ayudar a la gente en todas las areas en que pueda. Quiero probar de tu bondad y así poder ser aún más generosa. Abre caminos en mi necesidad. Te adoraré por siempre. En el nombre de Jesús.

Mara

Promesa 10: Juan 14:2 (la eternidad)

En estos meses, mientras hemos enfrentado la pandemia del Coronavirus, esta promesa estuvo en mi mente continuadamente. No podía dejar de pensar en como el mundo está en una carrera hacia a un futuro incierto.

La promesa que de Cristo nos está preparando un lugar es verdadera, no llegaremos allí hasta que Él venga a buscar su iglesia, pero cuando aceptamos vivir por Él, nos llena de paz y seguridad a través de Su Espíritu Santo. He estado estudiando mucho a cerca de nuestro futuro eterno. Las profecías cumplidas y por cumplir son fantásticas y nos dan mucha esperanza y gozo.

Hoy, pasemos un tiempo reflexionando a cerca de el maravilloso futuro que Dios tiene para nosotros, los que seguimos y vivimos por Cristo. Infelizmente el reverso también es real, los que no Le siguen también tienen un futuro prometido. Jesús ha hablado más del infierno de que del cielo.

Hoy es momento de decidir seguirle y garantizarte un futuro glorioso con Cristo. Puedes orar así:

Jesús, ven a vivir en mi vida. Te doy me corazón. Me arrepiento de mi pecado, y te pido que pueda vivir en victoria de hoy adelante. Toma mi vida. En tu nombre, Amén.

O puedes agradecerle por su maravillosa promesa, en caso que ya le conozca.

Gracias, Señor por el futuro maravilloso que tienes preparado para mí. Ayúdame a mantener esta preciosa promesa en mi mente, en especial, en estos momentos difíciles que estamos viviendo. En el nombre de Jesús. Amén.

Mara

Promesa 9: Isaías 41:10 (ayuda)

Muchas veces salgo al mercado y pienso en traer solamente algunos ingredientes o productos. Empiezo a llenar el carrito y de repente me doy cuenta que no he traído el carrito de la compra, ni tengo bolsas para tanto. Me toca comprar nuevas bolsas y caminar a casa deseando tener ayuda.

Dios nos promete estar con nosotros todo el tiempo, y ser la ayuda necesaria para cada momento. Él no solo nos da las fuerzas para seguir adelante, sino también nos ayuda a llevar nuestra carga. Jesús ha dicho:

28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.

29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;

30 porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.

Mateo 11:28-31

Hoy, demos nuestra carga a Jesús y tomemos de la suya.

Señor, ayúdame a llevar mi carga que se hace muy pesada. Tengo mucha tristeza y preocupación. Que me pueda acordar que tú estás a mi lado y preparado para ayudarme, y basta que te lo pida. Ayúdame a confiar en esta promesa.

Mara