Promesa 20: 2 Corintios 1:20 (el aval de Cristo)

Hoy reproducimos un texto de Barry Bennett, publicado en barrybennett.org :

Recuerdo cuando era un niño y mi papá me avisaba que al día siguiente iríamos a pescar,  cazar o algún otro tipo de aventura. Durante toda la noche anterior me costaba conciliar el sueño porque imaginaba las grandes cosas que haríamos al día siguiente.  Mi papá era un hombre de palabra, y al escuchar su promesa, yo sabía, sin duda, que él iba a cumplir con lo que me había dicho. 

Una promesa de parte de alguien confiable lleva en sí el poder para transformar la mente y la actitud de una persona, y encender la llama de esperanza donde antes existía solamentedepresión, temor y preocupación.  Podría tratarse de una promesa por un nuevo trabajo, un mejor sueldo, una nueva casa, o el galardón por un trabajo bien hecho.  Sin embargo, una promesa solamente tiene valor, si quien promete es una persona íntegra.  La promesa de un mentiroso es como el viento que llega y desaparece.

En el universo no existe nadie más confiable que Dios.  Desde el principio, Dios ha hecho sus obras a través de sus palabras, y ha declarado que su palabra es eterna y no puede fallar.  Por su palabra, Dios creó el universo, el mundo y todo lo que en él hay.  La Biblia declara que la Palabra de Dios es lo que sustenta todo lo que existe (Hebreos 1:3).

A lo largo de la historia, Dios ha hecho promesas al hombre con el propósito de ayudarle en su vida.  Las promesas siempre se componende dos partes: una condición yun resultado, el que depende del cumplimiento de la condición.

 La primera promesa en la Biblia tuvo que ver con las instrucciones que Dios entregó a Adán cuando le dijo, “mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás” (Génesis 2:17).  Adán y Eva no obedecieron la condición estipulada por Dios, y sufrieron las consecuencias. 

La Palabra de Dios Tiene Poder

Es importante que sepamos que cuando Dios habla, sus palabras llevan en sí poder.  El declara, “Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir . . . así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié” (Isaías 55:10-11).  Entonces, podemos concluir que la Palabra de Dios representa su poder, su forma de cumplir con sus propósitos en la tierra.

Cuando Noé salió del arca después del diluvio, Dios habló con él y le hizo una declaración.  No fue una promesa que contuviera una condición; sin embargo nos muestra la inmutabilidad de la Palabra de Dios.  “Mientras la tierra permanezca, no cesarán la sementera y la siega, el frío y el calor, el verano y el invierno, y el día y la noche” (Génesis 8:22).  Esta declaración es tan cierta, que todos los seres humanos en el mundo planifican sus vidas según la realidad de estas palabras.  El día y la noche, el frío y el calor, el verano y el invierno, y la sementera y la siega son verdades que existen porque Dios los estableció por su Palabra.  Es su Palabrala que sostiene estas verdades.  Si nosotros tenemos la confianza necesaria para planificar nuestras vidas sobre estas palabras, ¿por qué nos falta la confianza parahacer lo mismo con las otras palabras de Dios?

Cuando el ángel Gabriel llevó su mensaje a María acerca del nacimiento de Jesús,  dijo algo importante que debemos tomar en cuenta.  Después del anuncio a María y de compartirle elmilagro que ya habíavivido Elisabet, Gabriel declaró, “porque nada hay imposible para Dios” (Lucas 1:37).  Seguramente, todos están de acuerdo en esta aseveración, pero en el griego el significado es aún más interesante.  Donde dice, “porque nada hay . . .” en el griego existe la palabra ‘rhema,’ que significa ‘palabra.’  Se puede traducir así; “Ninguna palabra de Dios es imposible.”  En otras palabras, ninguna palabra de Dios se encuentra sin el poder para cumplirse.

María hizo la confesión indicada al escuchar una revelación tan importante.  “He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra” (Lucas 1:38).  El pueblo de Dios debe tener la misma actitud.  En lugar de dudar que Dios esté dispuesto o capaz de cumplir con sus promesas, debemos afirmar la obra de la Palabra en nuestras vidas.  Su Palabra hará lo que El quiere (Isaías 55:11) si nos ponemos de acuerdo con ella. 

El Poder De Una Promesa de Dios

Una buena definición de una promesa podría ser:  Una promesa de Dios es una declaración de parte de El que lleva en sí el poder para cumplirse, siempre y cuando las condiciones se cumplan.

Al pasar tiempo estudiando las escrituras es fácil encontrar muchísimas promesas hechas por Dios.  Existen promesas en el Antiguoy en el Nuevo Testamento, promesas que tocan cada área de la vida.  Los pactos, o compromisos que Dios ha hechocon el hombre a lo largo de los siglos., se basan en promesas. 

Cuando Dios escogió a Abram (Abraham) para ser su hombre de pacto, El le hizo promesas que todavía tienen poder hoy en día.  “Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición . . . y serán benditas en ti todas las familias de la tierra” (Génesis 12:3).  La nación de Israel y la raza judía es el resultado de esta promesa, y los propósitos de Dios no han cambiado con los siglos.  A través de esta promesa salió del linaje de Abraham un salvador, Jesucristo, cuyo propósito fue bendecir a todas las familias de la tierra.  De hecho, Pablo declaró que, “si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa”  (Gálatas 3:29).  La promesa que Dios hizo hace miles de años sigue vigente, y la bendición de la promesa está disponible para quienes viven por fe.  ¡Cuán importante es tener conocimiento de las promesas de Dios!

También, bajo el pacto de la ley podemos encontrar las promesas que Dios hizo para bendecir a su pueblo.  Por supuesto, existían condiciones que ellos tenían que cumplir para recibir el beneficio de la promesa.  Por ejemplo, en Deuteronomio 28, Dios declara, “si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy (Condiciones), también Jehová tu Dios te exaltará sobre todas las naciones de la tierra.  Y vendrán sobre ti todas estas bendiciones . . .” (Resultado) (Deuteronomio 28:1-2).  Así trabaja Dios con su pueblo.

Un Mejor Pacto

Cuando hablamos de los pactos es necesario que entendamos que Dios ha hecho pactos a través de la historia para el beneficio del hombre.  Por medio de Jesucristo, Dios hizo su último pacto, el más poderoso de todos.  “Pero ahora tanto mejor ministerio es el suyo (Jesús), cuanto es mediador de un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas” (Hebreos 8:6).

Cuando construimos un edificio, lo primeroque tenemos que poner es el cimiento.  Es el cimiento el que da fuerza y permanencia al edificio.  Construimos un edificio sobre el cimiento.  Podemos vivir tranquilos en el edificio,  pues no se moverá porquetiene un cimiento sólido.  Sinun buen cimiento, el edificio podría caer facilmente.  En el mundo espiritual existe un mejor pacto (contrato), establecido (construido) sobre promesas.  Son las promesas las que dan fuerza, poder y autoridad al pacto.  Sin las promesas, el pacto está vacío.  Todo lo que Dios hace en el mundo lo hace a través de sus promesas.  Lo que Dios quiere hacer en tu vida lo hará por sus promesas.  Sus deseos para ti dependen de tu conocimiento de las promesas que Dios te ha dado.

Un buen ejemplo es la promesa de salvación que existe bajo el Nuevo Pacto.  Dios declara a través de Pablo, “si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo” (Romanos 10:9). 

Ahora, veamos el poder de la promesa.  Si crees en el corazón, y confiesas con la boca que Jesús es el Señor, ¿está Dios obligadoa salvarte?  ¿Es posible que Dios te pueda decir, “No, no te voy a salvar a pesar de tu fe y tu confesión?”  Por supuesto la respuesta es, “No.”  Cuandose cumple con las condiciones, Dios está OBLIGADOa cumplir con su parte.  ¡Realmente, la salvación es NADA MAS que fe en una promesa!  Todos los creyentes en el mundo están basando sus vidas en la promesa de salvación y nada mas.  Ciertamente, nuestra fe en la promesa desata la gracia de Dios en la vida, y todo el poder que la acompaña.  Sin embargo, el resultado proviene de la fe enla promesa y en la convicciónde que quien promete no mienta.  Dios estableció su pacto sobre tales promesas.

Las Promesas Siguen Vigentes

Las promesas representan la manera que Dios usa para establecer su voluntad en el mundo.  Nuestra ignorancia o pasividad en cuanto a las promesas de Dios puede determinar la calidad de nuestra vida. 

En 2 Corintios 1:20, encontramos una declaración soprendente.  “Porque todas las promesas de Dios son en él Sí, y en él Amén, por medio de nosotros, para la gloria de Dios.”  En otras palabras, cada promesa que Dios ha hecho al hombre durante la historia sigue vigente, y está disponible para quien la tome.  Existen promesas inferiores bajo el Antiguo Pacto, y promesas superiores bajo el Nuevo.  Pero todas son en él Sí y Amén. 

Es como el chofer de un taxi que siempre encuentra los semáforos con luz verde y   nunca tiene que parar, porque la luz siempre está verde cuando él pasa en su auto.  Así es nuestro Dios.  Todo lo bueno que él ha prometido al hombre está disponible para el creyente.  Pero las condiciones se tienen que cumplir.  La frase, “por medio de nosotros,” significa que somos nosotros quienes determinamos si recibimos el beneficio de la promesa o no.

Por ejemplo, en la promesa de salvación que ya hemos visto, depende del hombre si va a creer y confesar que Jesús es el Señor.  Al creer y confesar la promesa, éstaseactiva y se cumple.  Pero depende del hombre.  Dios quiere salvar a todos, pero no todos desatan el poder de la promesa.

Ahora, veamos la importancia que Diosda a sus promesas.  “Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegáseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia” (2 Pedro 1:3-4).  Déjenme ponerlo en términos más entendibles:

1.  Todo lo que necesitamos para vivir nos ha sido dado.  Ya está disponible.

2.  Ahora depende de nuestro conocimiento de Dios y sus princípios.

3.  Su gloria y excelencia nos han dado promesas.

4.  Para que por ellas participemos en la vida de Dios . . .

5.  . . . y huyamos de la corrupción que existe en el mundo.

Cuando dice, “para que por ellas,” Dios declara claramente que la forma que El ha elegido para que nosotros participemos en la vida abundante, y que tengamos protección del mundo contaminado, es a través de sus promesas.  Es LA manera que Dios ha escogido.

Si no vives por las promesas de Dios, no estás viviendo la vida que Dios tiene para ti.  Estás solamente ‘sobreviviendo.’  Dios quiere cumplir sus propósitos y su voluntad en tu vida, pero solamente lo va hacer por sus promesas.  Si eres ignorante de las promesas, o pasivo en cuanto a ellas, jamás disfrutarás de los beneficios y bendeciones que buscas.

Una Promesa Es Una Semilla

Una promesa de Dios representa lo que El quiere hacer en tu vida.  El poder para cumplir la promesa se encuentra en la misma palabra de la promesa, como el poder paraque crezca una manzana se encuentra en la semilla de la manzana.  Mientras uno no siembra la semilla, no verá el fruto que potencialmente existe dentro.  El poder para que brote un manzano, está dentro de la semilla.  Es siempre “Si y Amén.”  Simplemente requiere que sea sembrada en la tierra. 

Así funcionan las promesas de Dios también.  El poder para ser salvo se encuentra en la palabra de Dios sobre la salvación.  Cualquiera que la escucha y la recibe puede creer, confesar y ser salvo.  El poder para recibir la sanidad se encuentra en las promesas que el Señor ha hecho sobre la sanidad.  Cualquiera que las escucha y las crea puede ser sano.  “Así que la fe es por el oír, y el oír por la palabra de Dios” (Romanos 10:17).  Nuestra fe y nuestra confesión (declaración) desata el poder de la promesa y la promesa comienza cumplirse.

Dios nos ha dado promesas que cubren cada área de la vida.  No existe ninguna circunstancia ni ningún tema sin una promesa que se pueda desatar para experimentar la voluntad de Dios en lugar de“la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia” (2 Pedro 1:3-4).

Para vivir la vida abundante que Jesús nos prometió (Juan 10:10), es necesario activar las promesas en cada área de la vida.  Muchos activan la promesa de la salvación pero nunca desatan el poder de las otras promesas.  El perdón de los pecadoses solamente una de las mejores promesas que existen en el Nuevo Pacto.  Hay promesas para recibir el poder del Espíritu Santo,  salud,  ayuda espiritual; hay promesas de oración, de sabiduría, de fe, para la soledad, para el temor, promesas de autoridad sobre el diablo, promesas para la familia, el trabajo, los recursos, la protección, etc.  Y es solamente a través de las promesas que podemos participar de la naturaleza divina de Dios. Eso es la vida abundante.

¿Cómo podemos activar las promesas de Dios?

1.  Llena tu mente y tu corazón con una visión de la promesa ya cumplida

            – Medita en la promesa día y noche hasta que sea real en tu corazón (Josué 1:8).

            – Mantén los ojos en la promesa y no en las circunstancias(2 Corintios 4:18).

2.  Proclama la promesa en voz alta constantamente. 

– Declara que ya es tuya.   (2 Corintios 4:13, Proverbios 18:20-21)

3.  Actúa y habla como si fuera la verdad(Santiago 1:23-25)

4.  Nunca dudes del poder de la promesa de Dios

            – Decide que vas a recibir lo que Dios dice(Santiago 1:6-8)

5.  No dejes de creer, hablar y actuar hasta que haya llegado la manifestación..

            – No te rindes nunca   (Hebreos 6:12)

            – Sigue haciendo la voluntad de Dios(Hebreos 10:35-36)

Cuando uno capta el potencial que existe en las promesas de Dios, y entiende que todo se puede desatar por fe, la vida cristiana se transforma de una rutina religiosa y aburrida en una aventura de fe, victoria y triunfo.  Las circunstancias negativas no representan nuestro destino, sino que son obstáculos temporales que tienen que rendirse frente al poder de la Palabra de Dios a través de sus promesas.  El creyente llega a ser el canal que Dios utiliza para realizar su voluntad en la tierra. 

¡Levántate ahora!  Busca las promesas de Dios y úsalas como herramientas divinas para construir tu vida. 

“Por lo cual también nosotros sin cesar damos gracias a Dios, de que cuando recbísteis la palabra (promesa) de Dios que oísteis de nosotros, la recibísteis no como palabra de hombres, sino según es en verdad, la palabra de Dios, la cual actúa en vostros los creyentes” (1 Tesalonicences 2:13)

Promesa 19: Salmo 84:11-12 (beneficios)

A algunos puede parecer vivir por segundos intereses. Es posible pensar así si pensamos a niveles humanos. La verdad es que el que conoce a Cristo QUIERE andar en integridad, no lo hace por interés, sino para agradar a su Señor. Y este Señor tan generoso, nos colma de privilegios, de favores y beneficios. Es un resultado de una vida de integridad.

Hoy, evaluemos nuestra vida a luz de este versículo. Evaluemos cuán íntegros somos en nuestros caminos. Eso no quiere decir que no habrán problemas, pero el Señor estará a nuestro lado mostrando su favor a cada instante.

Señor, ayúdame en vivir en integridad para honrarte. Quiero vivir confiado en ti y que tu favor me acompañe. Ayúdame a actuar de manera íntegra aún cuando sea atacada, quiero experimentar tu generosidad en los beneficios que prometes a tus hijos. En nombre de Jesús.

Mara

Promesa 18: Jeremías 33:3 (conocimiento)

¿Ya has leído algún texto de la Biblia por una, dos o más veces, y a cada vez aprendes algo nuevo?

El Señor nos promete ir revelando los secretos de su Palabra mientras lo vamos necesitando. Hay verdades absolutas que solo podremos conocer y entender en momentos dados. Esta es la belleza de este libro, que es la carta de amor de Dios hacia nosotros. Es un Libro Vivo.

Hoy, el Señor nos promete revelar nuevas verdades, a cada día podemos aprender. Clamemos al Señor y pidamos conocimiento y sabiduría para el momento en que vivimos hoy. Él quiere mostrarnos quién es Él en verdad. De esta manera, podremos alabarte con puro conocimiento.

Señor, te necesito hoy. Quiero conocer estos secretos ocultos. Dame un corazón humilde y expectante a cada día para que pueda conocer las verdades que quieres enseñarme. Hoy necesito sabiduría y conocimiento para (la situación que estés viviendo). Dame conocimiento de estas grandes y ocultas cosas que no conozco. Quiero alabarte por lo que Tú es en verdad. En tu nombre, Jesús.

Mara

Promesa 17: Jeremías 29:11 (planes buenos)

Podemos confiar en el carácter de Dios. Una de sus facetas es su fidelidad, su buenos deseos para nosotras, sus pensamientos de paz a nuestro respecto.

Hoy confiemos en este versículo, sabiendo que lo que Dios planea para cada una de nosotras es maravilloso. Entreguemos nuestro presente y futuro en sus manos.

Señor, gracias por los planes preciosos llenos de paz y amor que tienes para mí. Quiero entregarte mis caminos, presente y futuro, confiada que estoy en las mejores manos.

Promesa 16: Josué 21:45 (fidelidad)

PROMESAS DE DIOS

Publicación de VENGA TU REINO

Por Arnold Enns

Según algunas estimaciones, hay alrededor de 5,000 promesas de Dios en la Biblia. Nuestro Dios es un Dios que hace promesas y cuando las hace, las cumple. Dios hizo promesas a todos los principales líderes de la Biblia, como Abraham, Isaac, Jacob, David, Daniel y Pablo.

“Dios no es un hombre, por lo tanto, no miente. Él no es humano, por lo tanto, no cambia de parecer. ¿Alguna vez prometió sin cumplir?” Números 23:19

Puedes basar tu vida en una variedad de factores diferentes, desde tu propia inteligencia, estudios, hasta tu propio talento y experiencia. Pero también puedes elegir basar tu vida en las promesas de Dios. He aquí algunas de las promesas importantes de Dios.

No estaré Solo: Al encontrarnos frente a diversas adversidades debemos recordar lo que dice Isaias 43:2 “Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán.” Esto me da seguridad y confianza que no estoy solo.

Viviré muchos Años: En Proverbios 3:2-3 dice: “¡Nunca permitas que la lealtad ni la bondad te abandonen! Si así lo haces, vivirás muchos años, y tu vida te dará satisfacción”. Hay una correlación directa en vivir una vida de respeto hacia los demás y la promesa de vivir muchos años con satisfacción, pues habrá paz por todas partes.

Cosecharé Bendición: En Gálatas 6:9 dice “Así que no nos cansemos de hacer el bien. A su debido tiempo, cosecharemos numerosas bendiciones si no nos damos por vencidos”. Esta promesa nos asegura que si trabajamos diligentemente y no nos damos por vencidos Dios promete bendiciones para mi vida.

Tendré Descanso y Paz: Esto es lo que menos encontramos en el mundo moderno en que vivimos y por ello Jesus enfatizo esta promesa en Mateo 11.28 “Vengan a mí todos los que están cansados y llevan cargas pesadas, y yo les daré descanso”.

Tendré vida después de la Muerte: Posiblemente una de las más poderosas promesas es que hay vida después de la muerte porque Jesus dice en Juan 14.2-3 “Voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis”.

CONCEPTO IMPORTANTE

Dios es un Dios de pactos y promesas y lo más importante es que El cumple. Josue lo experimento diciendo en Josue 21:45 “Ni una sola de todas las buenas promesas que el Señor le había hecho a la familia de Israel quedó sin cumplirse; todo lo que él había dicho se hizo realidad”.

Todas las promesas de Dios, sin embargo, vienen con una premisa. Es decir, Dios no reparte regalos a todos por igual a diestra y siniestra. El provee promesas a quienes creen, son obedientes, y viven bajo sus principios.

Si Dios lo cumplido con todos los personajes de la Biblia puedo tener total certeza que también lo hará conmigo y con toda mi descendencia. Es por ello que debo de basar mi vida en las promesas de Dios.

MOTIVO DE ORACION

Señor Jesus hoy vengo delante de ti agradecido porque me has dado tantas promesas. Hoy decido basar mi vida en las promesas eternas de tu palabra. Perdóname por centrarme en mi mismo y no en Tu palabra y tus promesas. Hoy me aferro a tus promesas.

Promesa 15: Isaías 25:1 (esperanza y provisión en la espera)

Hoy leemos un texto de Nuestro Pan Diario

Desde que tuvo cáncer hace varios años, Ruth no ha podido comer, beber ni tragar bien. También ha perdido gran parte de su fuerza física; y numerosas cirugías y tratamientos la han dejado solo una sombra de lo que solía ser.

No obstante, Ruth todavía puede alabar a Dios; su fe sigue fuerte, y su gozo es contagioso. Se apoya en Dios todos los días y se aferra a la esperanza de que, un día, se recuperará completamente. Ora por sanarse, y confía en que Dios le responderá… tarde o temprano. ¡Qué fe tan asombrosa!

Ruth explica que lo que mantiene fuerte su fe es la seguridad de que Dios no solo cumplirá su promesa a su tiempo, sino que también la sostiene hasta que llegue ese momento. Es la misma esperanza que tenía el pueblo de Dios en que Él completaría sus planes (Isaías 25:1), lo libraría de sus enemigos (v. 2), secaría sus lágrimas y «[destruiría] a la muerte para siempre» (v. 8). Mientras tanto, era su fortaleza y refugio (v. 4). Los consoló en sus dificultades, les dio fuerzas para resistir y les aseguró que estaba con ellos.

Esta es la doble promesa que tenemos: la esperanza de ser un día liberados y la provisión de consuelo, fortaleza y refugio a lo largo de nuestras vidas.

De:  Leslie Koh

Promesa 14: Lucas 1:50 (bendición sobre generaciones venideras)

Nunca cesemos de orar por nuestros hijos, nietos, bisnietos y todas las siguientes generaciones hasta que Cristo venga por su iglesia.

El Señor nos ha muchas promesas sobre las generaciones posteriores al justo. Podemos confiar que Dios es fiel y lo hará. Puede que hoy no lo puedas ver, pero mira con los ojos de la fe, confiadas en lo que Dios ha dicho:

Poderosa en la tierra será su descendencia; la generación de los rectos será bendita.

Salmo 112:2

Proclamemos con nuestras palabras, vivamos por fe y no por vistas. Hoy, nuestros hijos pueden estar perdidos, pero fiel es Dios para salvarles por amor a Su Palabra. Continúa firme, orando por todos que vendrán después de ti, vive una vida piadosa, sé ejemplo y espera. Dios salvará a tus hijos, y tu descendencia será bendita.

Señor, oro por mis hijos. Que te conozcan como Salvador y Padre. Que puedan amarte y servirte hasta que tú vengas. Que tu bendición pueda estar con mi familia. Guárdanos de los ataques de nuestro enemigo que anda como una león devorador. Sabemos que él viene a matar, robar y destruir. Nosotros proclamamos palabras de vida, restitución y edificación. De ti viene todo lo que es bueno y clamamos por tus beneficios sobre mi familia presente y descendientes. En tu nombre oro, Jesús.

Mara

Promesa 13: Génesis 50:20 (vindicación)

Acabo de hacer un curso en que estudiamos la vida de José de Egipto. Es una historia fascinante con muchos altos y bajos. Él pasó por momentos muy difíciles, donde su fe fue probada. Él se mantuvo fiel al Señor en su fe y carácter.

Los caminos del Señor son superiores a los nuestros y muchos de ellos, no los podemos entender en momentos dados. Sin embargo, la vindicación de las causas injustas es patente en la vida del cristiano fiel. Puede ser que estemos atribulados por lo que nos han hecho. Hay momentos de mucho dolor. El Señor ve todo y ama la justicia, pues es su esencia. En tiempo oportuno, vindicará tu causa.

Tú has defendido, oh Señor, la causa de mi alma, tú has redimido mi vida.

Lamentaciones 3:58

Señor, ayúdame a esperar en ti con paciencia. Mientras espero, quiero tener fe y mantener un carácter íntegro, como José. No puedo hacerlo sola, te necesito. Toma mi causa en tus manos, manifiesta tu justicia. En el nombre de Jesús. Amén.

Mara

Promesa 11: 2 Corintios 9:6-8 (recompensas)

Para mejor entender este versículo, tenemos que leer un poco el contexto:

Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará.

Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.

Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra;

2 Corintios 9:6-8

El Señor es siempre fiel. Un gran líder cristiano, pastor de la iglesia dónde conocí a Cristo, decía que el ordenador (la calculadora) de Dios está rota. Eso se explica con el hecho de que damos pero recibimos muchos más.

El dar de nuestros bolsillos es muy respectable y necesario, pero podemos dar también de nuestro tiempo, de nuestra amistad, de nuestra sabiduría, de todos nuestros recursos.

Dios nos promete recompensarnos con creces. Podemos comprobarlo en este otro versículo:

Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir.

Lucas 6:38

Lo que tenemos que vigilar en nuestro corazón es que lo hagamos de corazón y con alegría. Cuando esto es una realidad, podrás comprobar la generosidad de Dios pues recibiremos muchos más de lo que damos.

Señor, ayúdame a ser generosa con todos mis recursos. Que yo pueda buscar maneras para ayudar a la gente en todas las areas en que pueda. Quiero probar de tu bondad y así poder ser aún más generosa. Abre caminos en mi necesidad. Te adoraré por siempre. En el nombre de Jesús.

Mara

Promesa 10: Juan 14:2 (la eternidad)

En estos meses, mientras hemos enfrentado la pandemia del Coronavirus, esta promesa estuvo en mi mente continuadamente. No podía dejar de pensar en como el mundo está en una carrera hacia a un futuro incierto.

La promesa que de Cristo nos está preparando un lugar es verdadera, no llegaremos allí hasta que Él venga a buscar su iglesia, pero cuando aceptamos vivir por Él, nos llena de paz y seguridad a través de Su Espíritu Santo. He estado estudiando mucho a cerca de nuestro futuro eterno. Las profecías cumplidas y por cumplir son fantásticas y nos dan mucha esperanza y gozo.

Hoy, pasemos un tiempo reflexionando a cerca de el maravilloso futuro que Dios tiene para nosotros, los que seguimos y vivimos por Cristo. Infelizmente el reverso también es real, los que no Le siguen también tienen un futuro prometido. Jesús ha hablado más del infierno de que del cielo.

Hoy es momento de decidir seguirle y garantizarte un futuro glorioso con Cristo. Puedes orar así:

Jesús, ven a vivir en mi vida. Te doy me corazón. Me arrepiento de mi pecado, y te pido que pueda vivir en victoria de hoy adelante. Toma mi vida. En tu nombre, Amén.

O puedes agradecerle por su maravillosa promesa, en caso que ya le conozca.

Gracias, Señor por el futuro maravilloso que tienes preparado para mí. Ayúdame a mantener esta preciosa promesa en mi mente, en especial, en estos momentos difíciles que estamos viviendo. En el nombre de Jesús. Amén.

Mara