Promesa 7: Salmos 107:9 (llenura)

Las promesas de Dios siempre vienen con instrucción de vida. En este versículo, puedes pensar que no hay instrucción, pero no es asi.

El Señor quiere y nos anima a estar siempre sedientos y hambrientos por Él. No es coincidencia que Jesús se refirió a sí mismo como el Pan y Agua de vida. Existe un momento en la vida del creyente en que se llena de este pan para ya no tener hambre y bebe de esta agua para ya no tener sed. Este es un momento único y determinante en la vida del que cree.

Sin embargo, una vez conoces el Señor y te llenas del pan y agua de vida, te das cuenta que Jesús es mayor de lo que le imaginabas. Cuanto más aprendes de Él, más quiere aprender. Es como ver el pico del iceberg. Por conocer nuestra limitación, Dios nos instruye en tener hambre y sed de Él, y promete irnos llenando poco a poco. Empezamos con una comida ligera hasta que lleguemos a un banquete en su presencia.

Hoy el Señor te invita:

A todos los sedientos: Venid a las aguas; y los que no tienen dinero, venid, comprad y comed. Venid, comprad sin dinero y sin precio, vino y leche.

Isaías 55:1

No se dónde estás:

  1. vacía – necesitas a Jesús
  2. tienes a Jesús, pero no lo suficiente: los problemas de la vida te han hecho olvidarse de quién eres en Cristo.
  3. tienes mucho de Jesús, pero quieres más, buscar estar más y más llena del Señor.

Oremos por los 3 grupos de personas:

  1. Señor, quiero conocerte. No te tengo en mi vida pero quiero tenerte en mi corazón. Entra en mi vida, cambia mi manera de ser para agradarte mejor.
  2. Señor, perdón porque me he dejado llevar por las circunstancias y el peso del problema/pecado me hecho olvidarme que quién soy en ti. Hoy te doy espacio en mi vida para que me llenes de ti.
  3. Señor, gracias porque has sido fiel y has estado a mi lado dándome victorias y misericordias a cada mañana. Hoy vengo a pedirte que me llenes más y más de ti. Que las preocupaciones o pecados no tengan cabida en mi vida.

En el nombre de Jesús, Amén.

Mara