Mi oración llega a dónde no puedo llegar

Este versículo ha tomado un significado tan más amplio desde que mis hijos han crecido.  Mis dos hijas se han marchado a los Estados Unidos a estudiar y mi hijo empieza este año.  Todos ellos se han interesado por misiones, por visitar y servir diferentes países motivados por la Universidad en que están o estaban.  Son como saetas que estamos enviando al mundo. 

En este momento, tengo una hija en un retiro de discipulado en Francia, la otra haciendo misiones en 11 países diferentes, empezando por Panamá y Costa Rica. Mi hijo todavía empieza sus estudios en California y está interesado en un proyecto misionero en Brasil. Todo este tiempo he tenido sentimientos encontrados: mucho orgullo pero también miedo por verles marcharse a países necesitados, en crisis, etc. 

No fue hasta poco que, orando, el Señor me habló.  Yo había orado un día, hace muchos años, que sentía no tener más vidas para ir a muchos países necesitados del mundo.  Me hubiera encantando ayudar, llevar a Cristo y compartir amor en estos lugares menos favorecidos, así como lo hago en España.  El Señor me dijo en pensamiento:  

“Tú no has ido fisicamente, pero ahora, con tus hijos allí, podrás orar por estos lugares.  Tu oración alcanzará a todas las personas que un día me pediste alcanzar, a través de la vida de tus hijos.”

He visto cómo el Señor contestó mi oración de una manera tan bonita.  Se abre todo un mundo delante de mi.  

Mi oración puede ir a dónde no puedo llegar 

Así que os invito a acompañarme, a acompañarnos en Mujeres que Oran …  Aún que no conozcas a nadie es diferentes lugar del mundo, podemos informarnos y orar juntas.  Un día, en el cielo, conoceremos el resultado de nuestras oraciones. 

“La oración eficaz del justo puede mucho.”

Santiago 5:16 

“pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.”

Hechos 1:8