Ora para que tu esposo ame la justicia y aborrezca la maldad, sobre todo los males de la cultura. Ora para que él reconozca y evite el mal en su propia vida, y si es necesario que tome una posición clara y fuerte contra la maldad.
Ora para que tu esposo sea fiel a sus votos matrimoniales. Ora para que él tenga el deseo de cultivar la relación como una señal de su lealtad y compromiso contigo, y como una imagen del amor de Cristo por la Iglesia.
Ora para que tu esposo desarrolle habilidades de liderazgo en su relación, te proteja y pueda proveer para ti. Ora para que él te guíe sabiamente y te ame de manera sacrificial, para que Dios sea glorificado en tu matrimonio.
Ora para que la relación de tu marido con Dios y Su Palabra dé frutos en su vida. Ora para que él sea un hombre de sabiduría, de inteligencia y de temor a Dios.
Os invitamos a estos «30 días orando por tu marido». También es una oración que puedes hacer por otros hombres en tu vida: hijos, hermanos, padres, etc. Que el Señor les ayude a cada uno de ellos. Todos los días aquí y en nuestra página de Facebook.
Día 1
Ora para que tu esposo crezca espiritualmente y asuma su responsabilidad ante el Señor. Ora para que él guarde su corazón, desarrollando disciplina espiritual —a través del estudio y la lectura de la Biblia, la oración, la meditación, la memorización de las Escrituras, etc.
Hoy oramos por este año escolar. Que pueda ser lleno de muchos logros. Que nuestros hijos puedan tener éxito en sus estudios, que tengan un buen ajuste emocional y social teniendo relaciones sanas con amigos. Que nosotros, como padres, podamos ayudarles y apoyarles en todo. Que tengamos discernimiento sobre como actuar y liderar nuestra familia.
Que sea un año en que traigamos honor a Dios en todo. Confiemos este nuevo año escolar en Sus poderosas manos.
«Bendito el hombre que confía en el Señor, y pone su confianza en él. Será como un árbol plantado junto al agua, que extiende sus raíces hacia la corriente; no teme que llegue el calor, y sus hojas están siempre verdes. En época de sequía no se angustia, y nunca deja de dar fruto.» Jeremías 17:7-8
Que te conceda lo que tu corazón desea; que haga que se cumplan todos tus planes. Salmos 20:4
“El Señor te bendiga y te guarde; el Señor te mire con agrado y te extienda su amor; el Señor te muestre su favor y te conceda la paz.” Números 6:24-26
Jesús nos promete vida, pero no una vida corriente, nos promete una vida abundante. No es una vida sin problemas y dificultades. Es una en que nunca estamos solos. En la cima de la montaña nos llena de alegría – una alegría sin completa. En el valle, un consuelo y paz que no se puede explicar.
Esta vida Él nos quiere regalar. Y esto oramos para nuestros hijos. Que pronto en sus vidas decidan seguir a Cristo, recibiendo a esta vida tan abundante que nos ofrece.
Esto queda para nosotros, los papás: ¿hemos nosotros recibido a Jesús y manifestamos esta vida abundante? Es correcto que cuando vivimos esta vida delante de los otros, hacemos una invitación subliminal a las personas que nos cercan. Es importante que lo ejemplifiquemos delante de nuestros hijos. Oro por cada padre o madre que lee esto hoy. Nunca es tarde para tomar esta decisión. Hazlo hoy y empieza a vivir esta vida abundante.
Juan 10:10 El ladrón sólo viene para robar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que {la} tengan {en} abundancia.
Salmos 16:11 Me darás a conocer la senda de la vida; en tu presencia hay plenitud de gozo; en tu diestra, deleites para siempre.
2 Corintios 5:17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura {es}; las cosas viejas pasaron; he aquí, son hechas nuevas.
Nuestra familia puede ser formada por varios hijos, o posiblemente hay primos o amigos muy cercanos que ocupan este lugar. Hoy oramos por estos «hermanos» que tienen nuestros hijos … que sean personas que siempre estén pendientes los unos de los otros.
Oramos por buenas relaciones entre hermanos, que puedan tener un amor servicial los unos para con los otros. Algunas veces la convivencia es difícil. Oremos que haya restauración y buen entendimiento para un buen ambiente familiar. Que como padres, podamos tener la sabiduría para nutrir las relaciones entre nuestros hijos.
Pero el amor del Señor es eterno y siempre está con los que le temen; su justicia está con los hijos de sus hijos, con los que cumplen su pacto y se acuerdan de sus preceptos para ponerlos por obra. Salmos 103:17-18
En todo tiempo ama el amigo; para ayudar en la adversidad nació el hermano. Proverbios 17:17
Oremos hoy por los profesores de nuestro hijos. Son personas que tienen mucha influencia en sus vidas. Oremos que las personas correctas estén en los lugares correctos en el momento correcto.
Dios conoce las necesidades de nuestros hijos mejor que nosotros y puede orquestar estos encuentros para el bien de cada uno de ellos.
«El discípulo no es superior a su maestro; mas todo el que fuere perfeccionado, será como su maestro.» Lucas 6:40
«Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros.» Juan 13:14