40 días con Jesús: Mateo 25 (Parte 1)

Querido Jesús, te pido que me de la fuerza de mantenerme fiel a ti. Quiero ser una fiel sierva administrando con sabiduría los talentos y recursos que tú me has dado. Bendice tu obra en mi vida para que yo pueda fructificar y traer beneficios a tu Reino.

Que nunca deje de estar a tu espera. Quiero estar preparada con aceite en mi lámpara cuando tu vengas. Quiero que me encuentres sirviéndote de todo corazón y cuidando de las cosas de tu Reino.

Que yo no tropiece, Señor. Protégeme de los ataques del enemigo que quiere derrotarme. Dame la fuerza de tu Espíritu Santo. En tu nombre, Jesus.

40 días con Jesús: Mateo 24

Vivimos momentos en que estas palabras tuyas se hacen cada vez más reales. Danos fuerzas de vivir estos momentos con fidelidad. Quiero ser instrumento para tu gloria, no importan las circunstancias difíciles en la historia de nuestros días.

Ayúdame a compartir estas palabras con mis amigos y familiares. Tus palabras son firmes y verdaderas. Que podamos reunir tu pueblo a tu espera. Gracias por la seguridad que tengo de ir contigo en el día de tu venida.

Que nos encuentres sirviéndote de todo corazón. Que a cada día, vivamos como si fuera el día de tu venida, en fidelidad y en esta santa espera.

¡Maranata!, Señor Jesús.

40 días con Jesús: Mateo 23 (parte 2)

Señor, ayúdanos. Somos culpables de vivir la religión sin fijarnos en la condición de nuestros corazones. Somos culpables de mirar nuestros intereses sin mirar por los intereses tuyos.

Queremos vivir como nos ha enseñado, vivir por la justicia y la misericordia. Queremos mirar a la gente a través de tus ojos. Ignoramos tu gran plan para la humanidad porque estamos trabajando y gastando todos nuestras fuerzas en aquello que perecerá.

Ah, Señor, tu misericordia es la razón que no seamos consumidos. Ayúdame a ser un instrumento útil en tus manos.

En tu nombre, Amén.

40 días con Jesús: Mateo 23 (Parte 1)

Señor, guárdanos de la religiosidad. Hemos pecado en juzgar a las personas. Queremos hoy decirte que somos pecadores, tan necesitados como cualquier otra persona, de tu perdón y misericordia.

Que al contrario de juzgar, pueda ayudar a los que tropiezan o necesitan fuerza. Ellos necesitan mi ayuda y quiero estar siempre presente. Ayúdame a ser el amigo en momento oportuno.

En tu nombre, Jesus. Amén.

40 días con Jesús: Mateo 22

Señor, gracias que tú invitas a los pecadores. Ayúdame a revestirme de ti a cada día. Gracias por tu sangre que me ha limpiado y puedo entrar en la «boda del cordero» con libertad. Revestida estoy con el perdón que me extiende.

Señor, en el mundo, todos nos cuestionan sobre nuestra fe. Los fariseos y saduceos (religiosos de este tiempo) te armaban trampas todo el tiempo. Me encuentro, muchas veces, en esta misma situación. Te pido que en estos momentos tu me des la palabra, no para enaltecerme de una «victoria», sino para que las personas se den cuenta de su condición y vengan a ti. Que lo pueda hacer con el amor que hacías tú.

Danos oportunidades de explicar nuestra fe con sabiduría, amor y mansedumbre. En tu nombre, amén.

40 días con Jesús: Mateo 21 (parte 2)

Jesús, te quiero alabar por tu autoridad. En tu nombre hay poder. Ayúdame a entender las dimensiones de este poder. Es tan grande que se me hace difícil captarlo.

Señor, gracias porque tu Reino pertenecer a los pecadores arrepentidos y no a los «religiosos» que se esconden detrás del orgullo de sus obras. Por eso puedo tener parte de tu Reino, tu me aceptas como soy. Gracias porque tú no miras mi pecado, sino mi corazón arrepentido.

Señor, los tuyos te han rechazado, como decían las profecías. El pecado de sus corazones no les permitía ver la verdad. Abre mis ojos, Señor. Que no caiga en la trampa de esconderme detrás de la religiosidad. En tu nombre, oro.

40 días con Jesús: Mateo 21 (parte 1)

Señor, hemos pecado contra ti. Nuestra generación ha utilizado la religión y instituciones religiosas para ganancias personales, para pecar en contra de nuestro semejante. Vemos abusos de todo el tipo en las noticias. Ten misericordia de nosotros. Lo mismo de tus días, continúa pasando, por nuestro pecado. Perdónanos, y ayúdame personalmente a no caer en este pecado.

Gracias por tu ejemplo de humildad cuando entraste en Jerusalem. Podrías entrar con carros, guardias y mucho honor pero elegiste, una vez más, dejar el ejemplo de humildad. Ayúdame en ello.

Señor, quiero tener fe. Quiero creer que los montes de mi vida se moverán. Dame la sabiduría para pedir, y la fe para esperar creyendo. Muchas veces no creo, ayúdame. Quiero mirar hacia atrás como ejercicio de fe. Quiero enumerar las muchas bendiciones que me has dado como respuesta a mi oración, y así fundamentar mi fe. Alabado sea tu nombre por lo que has hecho, y por lo que harás como fruto de mi oración hoy. En tu nombre, Amén.

40 días con Jesús: Mateo 20

Hay tantas lecciones en este capítulo y lo comentamos antes de orar:

  1. La parábola del trabajador de la última hora: no importa en que tiempo de tu vida estás, aún que hayas pasado todo tu vida alejada de Dios, hoy todavía hay tiempo para arrepentirte. El Señor te quiere dar el Reino de los Cielos, independientemente de lo que hayas hecho con tu vida hasta ahora. Hoy es el tiempo aceptable.
  2. Esta misma parábola nos anima a orar por nuestros familiares y amigos que están lejos de Dios, no importa la edad, pues el Señor les quiere en cualquier etapa que estén. Mientras haya aliento de vida, hay tiempo. No cesemos de orar por estas personas queridas.
  3. Los últimos serán los primeros: aprendemos que la búsqueda de status no le agrada al Señor. Nos invita a una vida de negación propia en favor de otros. Su propio ejemplo es nuestra meta de vida.
  4. Él es poderoso y misericordioso. Mientras los discípulos vían a estos ciegos que pedían misericordia como un estorbo, Jesús les miró con misericordia y amor. Ellos no pudieron hacer nada sino seguirle. Jesús te ve en tu necesidad y quiere bendecirte. Te pregunta hoy, como a los ciegos: «¿qué quieres que te haga?»

Señor, cuantas lecciones en este capítulo. Gracias por tu palabra que está llena de perlas de sabiduría. Hoy quiero orar por … (completa con nombres de personas lejos de Dios.) Hasta ahora no te han servido pero te pido que les llame a la luz. Habla con tu dulce voz, que es tan irresistible a nuestro corazón. Creemos que puedes hacerlo.

Ayúdanos y guárdanos del orgullo y de la búsqueda de reconocimiento. Que siempre busquemos que otros estén delante de nosotros, que sea nuestro estilo de vida. Esto le va a tocar a corazones que están lejos de ti, pues va en contra con de los valores de este mundo.

Si me preguntaras «qué quieres que te haga?» yo te contesto … (pon tu petición). Pero en todo, que tu voluntad sea hecha en mi vida y que yo pueda traer gloria y honor a tu Nombre.

40 días con Jesús: Mateo 19

Señor, en esta etapa de la historia vemos la familia, como Tú la has idealizado, bajo tremendo ataque. Vemos los valores del Reino siendo reinterpretados de una manera maligna. Ten misericordia de nuestra generación. Protege nuestras familias. Protege nuestros matrimonios. Protege a nuestros niños de las enseñanzas equivocadas. Estamos siendo bombardeados con valores del mundo y si no nos protege, nuestros hijos se pueden perder. Ten misericordia de nosotros. Ven a nuestro encuentro.

El mundo y la constante búsqueda de las riquezas son el objetivo de nuestra generación. Guárdanos de ello. Que podamos poner todo lo que somos, y todo lo que tenemos delante de tu altar, para tu honra y para tu gloria. Haz de nosotros buenos y fieles mayordomos de tus bendiciones.

En tu nombre, oramos.

40 días con Jesús: Mateo 18

Señor, la vida cristiana es imposible de vivir si tú no me ayudas. Sé que estás siempre a mi disposición, soy yo que a veces me siento independiente y pienso que puedo hacerlo todo en mis propias fuerzas y basada en mi propia sabiduría. Ayúdame en estos momentos a verte, ven en pos de mi, como de la oveja perdida, y tráeme de vuelta a casa.

Hay tanto en mi vida que hay que cambiar.

Te pido que pueda perdonar como tú me has perdonado. ¿Cómo no podré extender la misma misericordia y perdón cuando tanto me has perdonado a mi? Siento, Señor, que a veces no soy fiel en ello, pero quiero ser. Ayúdame con tu Santo Espíritu.

Ayúdame a verme libre del orgullo. Que tenga una visión sana de quién soy. Que no piense poco de mi, sino que piense en mi poco. Ayúdame a ser libre y feliz como toda tu Creación que te alaba, cada cual cómo fue creado. Que tenga bien presente tu propósito para mi y pueda vivir en paz y llena de gozo por estar en el centro de tu voluntad.

Guárdame de la envidia. Que yo pueda estar feliz con lo que soy y tengo, sabiendo que Tú eres el dador de todo, que lo hace con toda la sabiduría. Que pueda verdaderamente alegrarme con los que se alegran. Que no desee el mal a nadie, sino que lleve a ti toda mi queja sabiendo que tú eres el Dios justo.

Te alabo porque sé que Tú quieres quitar todo este pecado de mi vida. Ayúdame a parecerme más contigo a cada día. En tu nombre, Jesús.