…porque el Señor es bueno, su bondad perdura por siempre, su fidelidad por generaciones. — Salmo 100:5
Grande es tu bondad para conmigo. Gracias, Señor. Nunca me fallarás. Puedo confiar pues tú eres mi roca. Aún que pueda afrontar retos en esta vida, puedo estar confiada que eres bueno y todo contribuirá para mi bien.
«Tu bondad dura para siempre … «
Pasa tiempo escuchando esta canción y meditando en la bondad de Dios.
Pero gracias a Dios, quien nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo (1 Co 15:57).
La presencia de Jesús es supernatural. Está con nosotros todos los días como lo ha prometido. Vivir a su lado es sentirse amada. Hoy os invitamos a agradecerle por su trabajo en nuestras vidas a cada día: nos habla, nos da orientación y sabiduría, nos ama. No hay nada este mundo que sea comparable con esta vida al lado de Jesús.
A ti, oh Dios de mis padres, te doy gracias y te alabo, porque me has dado sabiduría y poder. Y ahora me has dado a conocer lo que te hemos pedido, pues nos has dado a conocer el asunto del rey” (Da 2:23).
La fidelidad de Dios es una constante en la vida del creyente. En este versículo, Daniel le agradece a Dios por su fidelidad. Cuando empezamos a caminar con Dios, empezamos a ver la obra de sus manos en nuestro día a día. Su perspectiva de tiempo nos permite mirar hacia atrás con gratitud y hacia el futuro con esperanza. Esta es una esperanza no dudosa, todas sus promesas son un contundente «sí» en Cristo.
Entonces uno de ellos, al ver que había sido sanado, volvió glorificando a Dios en alta voz. Y se postró sobre su rostro a los pies de Jesús dándole gracias. Y este era samaritano (Lucas 17:15-16).
Hoy he escuchado alguien decir que si quieres conocer a Dios, basta mirar a la vida de Jesús. Él es Dios y su vida entre nosotros en la tierra ha mostrado el carácter de Dios. Jesús ha vivido sin pecar, eligiendo dar su vida por nosotros. A través de su sacrificio podremos vivir eternamente con él. Él es la puerta de entrada al cielo. Hoy, como este samaritano, postrémonos delante de Jesús dándole gracias por su amor infinito por nosotros, por la vida eterna y por la vida abundante que nos ofrece.
¿Conoces a Jesús de manera personal? Si todavía estás en duda sobre tu condición espiritual, te invitamos a este enlace: Explora Dios
¡Gracias te damos, oh Dios; te damos gracias! Porque cercano está tu nombre; se cuenta de tus maravillas (Sal 75:1).
Dios está siempre trabajando en nuestro favor. Nada ni nadie está en su camino. Sus promesas siempre prevalecerán. Él promete y así lo hará. Grande es el Señor y grandes son sus maravillas. Alábale y agradece por promesas cumplidas y las que cumplirá por fe.
Lavaré mis manos en inocencia e iré alrededor de tu altar, oh SEÑOR, para proclamar con voz de agradecimiento y contar todas tus maravillas (Sal 26:6-7).
Independiente de los obstáculos que afrontas en este momento, te invito a declarar tu obediencia y alabanza por todo lo que Dios ha hecho en tu vida. Pasa un momento de reflexión recordando en todas las maneras en que él ha actuado en tu vida y agradécele. Y espera en Él.
23 Salmo de David. El Señor es mi pastor, nada me falta. 2 En verdes praderas me hace descansar, junto a aguas tranquilas me lleva. 3 El Señor me reconforta, me conduce por caminos rectos haciendo honor a su nombre. 4 Aunque camine por valles sombríos no temeré mal alguno, porque tú estás conmigo, tu vara y tu cayado me sosiegan. 5 Ante mí preparas una mesa delante de mis enemigos, unges mi cabeza con aceite y mi copa rebosa. 6 El bien y la bondad estarán conmigo todos los días de mi vida, y habitaré en la casa del Señor durante días sin fin.
El Señor está con nosotros, dirigiéndonos, caminando a nuestro lado en momentos difíciles … siendo nuestro Buen Pastor. Hoy Le agradecemos por cuidarnos con tanto amor todos los días de nuestras vidas. Lee este Salmo en voz alta, poniendo la énfasis en «me», «mi», o todo pronombre de primera persona. Recibe estas verdades en tu vida.
Bendeciré al SEÑOR en todo tiempo; su alabanza estará siempre en mi boca (Sal 34:1).
Puede que durante este reto estés pasando por momentos delicados. Puede que lo único que puedas entregar al Señor sean lágrimas. Te invito, por fe, agradecerle por este momento difícil, con la gran expectativa de cómo Dios utilizará este momento para bendecir, para enseñar, para moldearte en la persona que Él quiere ver en ti.
Puede que los sentimientos ni siquiera acompañen. La fe es dar un paso de obediencia aún que no lo entiendas o sientas. Este paso de fe te traerá paz y goza en medio de la tempestad.
Si estás en un momento favorecido, agradece por todas las veces que Él te ha ayudado a afrontar situaciones difíciles, dando la puerta abierta en el momento más oportuno.
¡Alaben al SEÑOR, porque es bueno; porque para siempre es su misericordia! (1 Cr 16:34)
Este versículo fue escrito mucho antes de que viniera Jesús. La misericordia de Dios ha prevalecido en todas las generaciones. Su misericordia ha sido de eternidad a eternidad.
En la venida de Jesús, su vida, muerte y resurrección comprobamos una vez más su misericordia. Hoy damos gracias a Dios por su el gran milagro de la resurrección, razón por la cual podemos hoy recibir el regalo de la vida eterna con Jesús. La misericordia De Dios prevalece.
Gracias, Señor, por tu gran sacrificio y misericordia por mi. Amén.
Hablando entre vosotros con salmos, himnos y cantos espirituales, cantando y alabando con vuestro corazón al Señor; dando siempre gracias por todo, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, a Dios, el Padre; Efesios 5:19-20
Que la alabanza al Señor esté siempre en nuestros labios. Traigamos a la memoria el día en que encontramos al Señor. La libertad del pecado, la paz y el gozo son apenas algunos de los regalos que nos ha dado. Cantemos al Señor por esta libertad que nos hace caminar de victoria en victoria.
Si no estás en este camino todavía, te invitamos a visitar Encontrando a Dios. Te animamos a comenzar a disfrutar de la bendición de tener Dios activo en tu vida. No hay nada comparable.