Volveremos en febrero con nuestras publicaciones diarias. En nuestra página de Facebook encontrarás una variedad de recursos, canciones y estudios de terceras partes que pensamos sea interesante para apoyar vuestra vida de oración.
Hoy os dejamos con unas lecturas diarias para leer hasta el Día de Reyes.
Oramos que este nuevo año que empieza pueda ser un año bendecido con muchas experiencias conociendo nuestro grande Dios. Una vida entera no será suficiente, necesitaremos la eternidad para conocerlo en todas sus facetas. Podemos empezar ahora y esta es nuestra oración para cada una de vosotras.
Unos de los retos que mi marido y yo siempre hemos tenido en nuestra familia fue enfocar en lo importante y verdadero con nuestros hijos, eso cuando todo les invita al consumismo. Seguramente hemos fallado en ocasiones, pues también nosotros somos tentados con el mirage de estas épocas.
Hemos llegado a la conclusión que si queremos enfocar en lo principal, tenemos que planear y tener disciplina. Así que dejo un plan de lectura bíblica para estos días. Empieza cada día leyendo y charlando sobre el texto con tus hijos. Eso ayudará que el enfoque cambie y que tengáis FELICES FIESTAS, de verdad.
Estas son las lecturas especiales hasta el día de los Reyes. Que podamos centrarnos en Jesús, su venida, sus propósitos, su plan para nosotros.
En este mes de diciembre, os invitamos a seguir nuestra página de Facebook donde publicaremos las lecturas diarias del libro de Lucas.
Para el día 25 habrás leído todo el libro de Lucas, teniendo una visión amplia y completa de la vida de Cristo. Podrás celebrar las Navidades con mayor inspiración y conocimiento.
Jesús vino a este mundo para darnos vida y darnos vida en abundancia. Oremos a cada día que las verdades leídas hablen a nuestros corazones.
Os esperamos en nuestra página de Facebook. – celebremos la VERDADERA NAVIDAD. Os dejamos con un video:
144 (1b) ¡Bendito sea el Señor, mi protector! Él es quien me entrena y me prepara para combatir en la batalla; 2 él es mi amigo fiel, mi lugar de protección, mi más alto escondite, mi libertador; él es mi escudo, y con él me protejo; él es quien pone a los pueblos bajo mi poder.
3Señor, ¿qué es el hombre, para que pienses en él? ¿Qué es el ser humano, para que tanto lo estimes? 4 El hombre es como un suspiro; su vida pasa como una sombra.
5 Señor, descorre la cortina de los cielos, y baja; toca los montes para que echen humo; 6 lanza tus flechas, los relámpagos, y haz huir en desorden a tus enemigos. 7 Extiende tu mano desde lo alto, y líbrame del mar inmenso; líbrame del poder de gente extraña, 8 de los que dicen mentiras y levantan su derecha para jurar en falso.
9 Señor, voy a cantarte una canción nueva; voy a cantarte himnos con el salterio. 10-11 Tú, que das la victoria a los reyes; tú, que libraste a tu siervo David, líbrame de la espada mortal; líbrame del poder de gente extraña, de los que dicen mentiras y levantan su derecha para jurar en falso.
12 Nuestros hijos crecen como plantas en un jardín; nuestras hijas son cual columnas labradas que sostienen la estructura del templo. 13 Nuestros graneros están llenos, repletos de toda clase de alimentos. Nuestros rebaños aumentan por millares, por miles y miles en nuestros campos. 14 Nuestras vacas quedan preñadas, y no tienen su cría antes de tiempo. No hay gritos de alarma en nuestras calles. 15 ¡Feliz el pueblo que tiene todo esto! ¡Feliz el pueblo cuyo Dios es el Señor!
Hoy terminamos nuestros 30 días de Gratitud, pero que no quedemos aquí … a cada día, apartes un momento para agradecer a nuestro Dios.
Como David, escríbele tu Salmo de Gratitud
Como Jesús Adrian Romero, escríbele mil canciones de poesía al Señor
Elige tu forma, aún con tus lágrimas y sin palabras, el Señor te entenderá.
Él es el cuadro más precioso, la joya más deseada, la perla más buscada …
No temas, porque yo estoy contigo; no te angusties, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré y te ayudaré; te sostendré con mi diestra victoriosa. (Isaías 41:10)
Tu mano me levanta, Señor. Gracias por la fuerza de tus manos que me guían y me llevan por el camino seguro, sobre la roca. Contigo estoy segura. Gracias, Señor.
(1b) El Señor es mi pastor; nada me falta. 2 En verdes praderas me hace descansar, a las aguas tranquilas me conduce, 3 me da nuevas fuerzas y me lleva por caminos rectos, haciendo honor a su nombre. — Salmo 23:1-3
La bondad de Dios nos persigue … qué pensamiento más maravilloso. Somos perseguidos por el amor y bondad del Buen Pastor, nuestro Padre.
Alabemos y demos gracias al Señor por esta verdad tan maravillosa. Toda circunstancia de la vida pierde importancia, mediante tal pensamiento.
Entonces ellas se acordaron de sus palabras, — Lucas 24:8
Mucho el Señor ha hecho en nuestra vida y mucho nos ha enseñado en su palabra. En momentos difíciles, o incluso cuando todo va bien, es un reto acordarse de los momentos de liberación. Debemos mantener en mente que el Señor nos ha rescatado. Hoy pensemos en estos momentos en que nos encontramos con el Señor. Que nuestro corazón siempre esté lleno de gratitud por su salvación. En Él tenemos toda la fuerza para esta vida.
Y así, habiendo esperado con paciencia, obtuvo la promesa. –Hebreos 6:15
En muchas ocasiones, oramos a Dios y se nos «tarde» en responder. Es importante tener consciencia que Dios nunca tarda, siempre está a tiempo, siempre actúa en tiempo oportuno. La verdad es que esperar por algunas de estas promesas es difícil. Hoy agradezcamos en la espera: por el carácter que Dios está desarrollando en nosotros; porque Él nos está atrayendo a Su presencia mientras pasamos por el desierto … hay propósito en la espera. Gracias, Señor, porque cumples tus promesas y mientras esperamos, tu presencia nos satisface.
Tu amor es mejor que la vida; por eso mis labios te alabarán. Te bendeciré mientras viva, y alzando mis manos te invocaré.Salmos 63:3-4
Gracias, Señor porque siempre estar cerca de mi y me rodeas con tu amor. Gracias porque puedo encontrar fuerzas y volar, en el poder de tu amor. Gracias porque a cada día me cubres y me tomas de la mano, guiando mis pasos.
3 Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. –Juan 1:3
Jesús es Dios. Nuestro Dios es tan amoroso que decidió venir en la forma del Hijo para morir por nosotros. ¿Cómo llegar a entender tal amor? Lo que podemos hacer, aún sin entender este tremendo amor, es agradecerle.
Gracias Señor, porque viniste a morir por mí. Tal amor es demasiado para que lo comprenda. Gracias por tu amor, gracias por tu entrega, gracias por ponerme antes de tu dolor, gracias porque me consideraste digna de recibir tu sacrificio, gracias porque pensaste en mí mientras estabas en la cruz.