Salmo 33: orando con los Salmos

Día 26: Salmo 33 (online ⬇)

Tuve el gran privilegio de convivir con mis bisabuelos por muchos años.  Tenía cerca de 20 años cuando fallecieron.  Cuando era el cumpleaños de mi bisabuelo, solíamos reunirnos.  Eran todas las generaciones derivadas de sus 5 hijos.  Había mucha risa, convivencia, buena comida y celebración.  Celebrábamos a una persona con quien podíamos contar.  Era un hombre que seguía a Jesús.  Me acuerdo ir a su habitación y encontrarle de rodillas orando con sus manos alzadas.  Esta es la herencia que más celebro, de todo que nos podría haber dejado.

En este Salmo, el autor celebra a nuestro Dios.  Menciona sus calidades y motivos por los cuales debe de ser alabado.   Es como estar en una gran reunión familiar y celebrar el cumpleañero.  El autor celebra el Creador, el Dios justo y de misericordia, un Dios soberano sobre la creación y la humanidad, un Dios que bendice la nación que le sirve, el Dios que nos protege y nos ayuda. Este Salmo es como la punta de iceberg, ¡hay tanto más que celebrar sobre nuestro Dios!

Celebra la obra de Dios en tu vida, por fe celebra la bendición de Dios.  Habrá mucho que necesites de la mano de Dios. Él es poderoso para hacer mucho más de lo que imaginas o lo que pides.  Tan grande es nuestro Dios, y celebrándole de esta manera, nuestro corazón se llena de esperanza.  Toda petición debe de empezar por la alabanza.  La alabanza nos lleva a la presencia del Señor. Acordarnos de todos sus beneficios y poder nos llena de fe.

Puedes leer este Salmo:  https://www.biblegateway.com/passage/?search=Salmos+33&version=BLP

Salmo 32: orando con los Salmos

Día 25: Salmo 32 (online ⬇)

Me encantan las películas.  Suele ser que en los primeros minutos se puede saber cuál va a ser el final.  Sabemos quiénes son los vilanos o los héroes. Tenemos idea de quienes están relacionados románticamente y qué eventos les podrán unir.  Sería tan bueno tener esto en mente cuando miramos nuestra vida. Obviamente las circunstancias van a ser muy diferentes dependiendo de quienes somos, pero sabemos la dirección en que van las cosas, y el final es de victoria.

David hace un recorrido muy interesante, casi como de película. Él empieza hablando de sus pecados que “envejecían mis huesos de tanto gemir todo el día”.  En seguida, el guion nos lleva a una solución: “Pero yo reconocí mi pecado, no te oculté mi culpa”.  Al final, nos encontramos con una promesa preciosa de que Dios tiene sus ojos fijados en nosotros y nos hará saber el camino a seguir.  Todo un guion con final feliz, y este es el nuestro cuando confiamos en el Señor. 

Confesa tus pecados, pidiendo un corazón justo delante del Señor.  Con este corazón, el Señor será tu refugio y te protegerá de la angustia.  Busca conocer Sus caminos y pide que te oriente con relación a los pasos que tienes que dar en el futuro.  Él tiene Sus ojos fijados en ti para que no caigas y llegues a buen puerto.

Puedes leer este Salmo online:  https://www.biblegateway.com/passage/?search=Salmos+32&version=BLP

Salmo 30: orando con los Salmos

Hace unos días estuve en una conferencia.  La oradora hablaba de los vasos de honra.  En la cultura del pueblo de Israel, la hospitalidad es muy importante.  Los vasos de honra sirven agua fresca a los invitados.  Una vez que sufran desgaste, se utilizan para llevar ofrendas al templo.  Allí queda hasta que vuelve al alfarero que hará todo el posible para restituir su belleza anterior.  No se los echa fuera a la basura.  No, estos vasos son tratados con cariño y respecto.

David, como cada uno de nosotros, pasó por muchas pruebas.  Él siempre hizo un ejercicio muy importante de recordar las obras de Dios en su vida.  Mirando hacia atrás podía conseguir la fe para afrontar las pruebas presentes, momentos en que como vaso fue roto.  Él llena estos recuerdos con alabanza.  Basado en estas experiencias, se refiere al futuro con fe y esperanza, en las manos del alfarero.  Su Dios no ha cambiado y sus promesas están tan disponibles, como cualquier otro momento de su vida.

Hoy, al pensar en los problemas que afrontas, empieza a recordar otros momentos difíciles y cómo Dios te ha librado.  Alaba al Señor específicamente por cada ocasión.  Reconoce el poder de Dios en aquel momento, sabiendo que no ha cambiado.  Dios no nos deshecha, Él quiere restaurarnos. Presenta tu petición con fe y esperanza.   Si no tienes una historia con Dios que puedas recordar, empieza tu historia hoy.  Entrégate a Él, y empieza a ver su obra maravillosa en tu vida.  Él te ama y te quiere ayudar.

Puedes leer este salmo online:   https://www.biblegateway.com/passage/?search=Salmos+30&version=BLP

Salmo 28: orando con los Salmos

Existe algo especial en la voz de Dios.  Hay muchas maneras de oírle.  En la Biblia, Él tanto ha hablado a través de un trueno como a través de una suave brisa.  Su voz se perfecciona a la circunstancia.  Su manera de comunicarse con cada uno es única como somos únicos.  Buscar reconocer la voz de Dios debe de ser prioridad en nuestra vida.  De ella necesitamos todos los días de nuestra vida.

David lo expresa perfectamente al decir: “que si tú no me hablas seré como los muertos.”  Él conocía la importancia de oír la voz de Dios para dirección, para libramiento de sus enemigos, para conocerle más y para vivir a cada día.  Dios quiere mostrar facetas de Su personalidad en la Trinidad, Él quiere que conozcamos los propósitos que tenía en mente cuando nos ha creado, Él quiere guiar cada uno de nuestros pasos, Él quiere relacionarse con nosotros de Padre a hija. 

Que esta sea nuestra oración principal hoy:  ayúdame a reconocer tu voz entre todos ruidos de esta vida.  Ayúdame a encontrar la disciplina de estar en tu presencia en silencio a la espera de oír tu voz.  Lléname del Espíritu Santo para que tenga esta sensibilidad especial de saber cuándo quieres decirme algo o darme una dirección.  Que pueda encontrar sabiduría en tu voz.  Lléname de pensamientos acerca de ti para que se renueve mi mente.  Mi mente pertenece a ti.

Puedes leer este Salmo: https://www.biblegateway.com/passage/?search=Salmos+28&version=BLP

Señor, a ti te llamo; no me ignores, fortaleza mía, que si tú no me hablas seré como los muertos.

Salmo 28:1

Salmo 27: orando con los Salmos

Me acuerdo de cuando era niña en Brasil.  Había días en que las tormentas tropicales causaban una parada eléctrica durante la noche.  Con eso nos vimos en la oscuridad y a la vez oyendo que llovía a cántaros afuera.  La clave era encontrar las velas.   Eran momentos de mucho miedo, en especial mientras teníamos que ir por velas, tropezando en muebles o juguetes por el suelo.  Solamente era posible ver algo cuando los relámpagos cruzaban el cielo haciendo todo iluminado, aunque solamente por una fracción de minuto.

La luz es un tema muy tocado en la Biblia:  Dios es luz, Jesús es la luz del mundo, nosotros somos luz cuando le tenemos a él en nuestro corazón.  David conocía esta característica de Dios y le alaba por ello en este Salmo.  El estar en Su presencia, le traía gozo y seguridad.  Sabía que disfrutando de la cercanía a Dios y de su luz, si le iluminaria el camino delante de él.

Oremos para que la luz de Dios pueda iluminar nuestra vida, nuestro corazón y nuestro camino.  Que nos acerquemos más y más de la luz, para vislumbrar nuestra condición, para ver rincones de nuestra vida que necesitan limpieza.  Oremos que la luz nos pueda mostrar pecados escondidos para que los confesemos.  Oremos para que tengamos dirección, disciplina y fuerza para buscar y permanecer cerca de Dios.

Puedes leer este salmo: https://www.biblegateway.com/passage/?search=Salmos+27&version=BLP

Salmo 26: orando con los Salmos

Malcolm Muggeridge escribió: «Hoy se habla mucho de descubrir una identidad, como si fuera algo que pueda buscarse, semejante a ganar la lotería; y después, una vez encontrada, acapararla y atesorarla. En realidad, […] cuanto más se gasta, más se enriquece uno. Por eso, la Madre Teresa, al ocultarse, descubre quién es. Nunca conocí a nadie más memorable».

Me parece que David se había escondido en el Señor, y buscaba conocer el corazón del Padre.  A la vez tenía plena seguridad en afirmar su condición de rectitud delante de Dios.  ¿Era perfecto?  Seguramente que no, pero su relación con Dios condicionaba sus acciones. David tenía el denuedo de afirmar su justicia delante del Padre y pide Su bendición.

Evaluemos nuestra vida.  Si no nos gusta lo que vemos en ella, hoy es el día idóneo de dar un giro de 180 grados.  No tienes que continuar viviendo los mismos errores.  Pide al Señor que te ayude a cambiar.  Pide que te puedas encontrar delante de Dios como David, con transparencia, pidiendo justicias y libramiento.  En primer lugar, pide una vida recta a través de la sangre de Jesús.  Recibe su perdón y limpieza. Disfruta de esta condición y pide dirección y libramiento.

Puedes leer este Salmo:  https://www.biblegateway.com/passage/?search=Salmos+26&version=BLP

En el Señor confío, jamás dudaré.

Salmo 26:1

Salmo 25: orando con los Salmos

“A veces sucede así en la vida: cuando son los caballos los que han trabajado, es el cochero el que recibe la propina.” (Daphne du Maurier).  Me hizo mucha gracia leer esto, pero estuve pensando que he tenido esta impresión alguna vez.  Los que hacen lo correcto no reciben lo justo.  O a veces, los que cometen errores acaban no pagando por ellos.  Debemos siempre mantener en mente que solo vemos lo que está delante de nuestros ojos, no vemos las muchas batallas que cada cual está trabando.  La justicia existe.

David tuvo que vivir con muchas consecuencias de su pecado.  En todo, él encuentra la confianza de ir delante de Dios y pedir que no se acuerde de los pecados de su juventud.  Él habla de los que le persiguen, teniendo la seguridad que el Señor le librará. Lo que queda muy claro es que él ha aprendido su lección y pide dirección afirmando que Dios así lo hará para los que guardan la alianza con Dios.

Evaluemos nuestras vidas.  ¿Estamos viviendo con algunas consecuencias de nuestros pecados?  Pidamos misericordia.  ¿Tenemos miedo del futuro por lo que hemos hecho en el pasado?  Pidamos misericordia.  Por encima entretanto, piensa en tu presente y futuro inmediato, pidiendo a Dios que te muestre su camino y que no seas confundida. Confía en nuestro Dios, pues el cumple su pacto con nosotras, cuando le hemos entregado nuestra vida.

Puedes leer este Salmo:  https://www.biblegateway.com/passage/?search=Salmos+25&version=BLP

Salmo 24: orando con los Salmos

Día 19: Salmo 24 (online ⬇)

Si te fijas de la Historia, te darás cuenta de las muchas excentricidades en la vida de algunos hombres de poder.  En especial, en la realeza, ha habido muchas costumbres extrañas, dependiendo de las preferencias de cada rey.  Algunos castigaban de muerte a aquél que entrara en su presencia sin ser llamado.  Este fue el caso de la historia de la Reina Ester, que arriscó su vida por entrar en la presencia del Rey y poner en marcha un plan para salvar el pueblo de Israel.  Hay muchos otros ejemplos en la Biblia y en otros libros históricos. 

En el Salmo de hoy se habla sobre adentrar en la presencia del Rey. Es una gran celebración sobre el gran privilegio de hacerlo.  Con la victoria de Jesús en la cruz, el velo del templo se rasgó.  Antes, había todo un ritual de los sacerdotes del pueblo de Israel.  Solamente unos pocos podían adentrar en la presencia de Dios.  Cuando se rasga el velo del templo, un mensaje nos es enviado por Dios.  Ahora podemos entrar en la presencia de Dios a través del sacrificio de Jesús. En muchas ocasiones, no apreciamos el gran beneficio de que Dios nos invite a estar en su presencia.  El Salmista reconoció este hecho y lo celebró a través de este Salmo.

Hoy, celebremos a nuestro Rey.  Nuestro Rey ha tenido la victoria sobre el pecado y la muerte eterna. Piensa en la gran oportunidad que tienes de venir delante del trono de Dios y hablar con Él.  Además, diferentemente de otros Reyes, Él nos llama, nos quiere en Su presencia y nos ama. No hay nada en tu vida que Él desconozca:  tus pecados, tus debilidades, tus limitaciones.  Dios, aun sabiéndolo todo, te quiere a ti en Su presencia.  Te quiere hablar y contestar.   Hoy, visualiza el adentrar en su presencia, y háblale de todo que llevas en tu corazón.  Él está interesado en lo que tienes que decir.

Puedes leer este Salmo online:  https://www.biblegateway.com/passage/?search=Salmos+24&version=BLP

¿Quién podrá subir al monte del Señor?  ¿Quién podrá permanecer en su santa morada? El de manos honradas y corazón limpio… — Salmo 24:3-4